La nueva fiscalidad está animando a los inversores a operar en bolsa. El tipo único del 18% al que tributan desde el pasado 1 de enero todos los rendimientos del ahorro, incluídas las plusvalías en acciones, está impulsando la contratación en la renta variable.

El número de operaciones bursátiles que se realizan al día prácticamente se ha doblado en un año. En lo que llevamos de enero, se están realizando una media de 130.000 operaciones frente a las 84.995 que se alcanzaron de media en enero el pasado año. Esta diferencia supone un incremento del 52%. Además, a falta de una semana y media para cerrar el mes, la bolsa ha igualado los 1,78 millones de operaciones, que alcanzó en todo el mes de enero de 2006.

Los expertos establecen una clara relación entre este fuerte incremento de la contratación, que se traduce en un mayor volumen de negocio y en una mayor liquidez para los valores, y el nuevo tratamiento fiscal que reciben los rendimientos del ahorro, ya que antes se tributaba por el tipo marginal de cada persona física, si las acciones se vendían antes de un año, y ahora todo el mundo tributa al 18%.

“La legislación anterior obligaba a los inversores que quisieran evitar la penalización fiscal a mantener esas acciones en cartera durante más de un año para evitar esa penalización. Sin embargo, ahora, da igual estar un día, una semana o un año”, explica Rafael Romero, director de Inversiones de Unicorp Patrimonio (grupo Unicaja).

El experto no cree que los cambios tributarios vayan a suponer un aluvión de particulares que se lancen a comprar a la bolsa pero “los inversores que ya estaban en el mercado están siendo mucho más activos”, como se refleja en los datos de contratación de los primeros días del año.

También ha contribuido a este impulso de la negociación bursátil, “el momento goloso por el que atraviesa la bolsa y el boom de la operativa a través de los brókers on line”, según Javier Barrio, de BPI.

La nueva fiscalidad no sólo está suponiendo un aumento en la actividad sino que está alterando los gustos de los inversores. Rafael Romero asegura que “los cambios en las preferencias de los clientes va a suponer que la cartera de valores de renta variable se convierta en el producto estrella para este año, haciendo sombra a los fondos de inversión”. David Pocino, gestor de Banco Urquijo, explica que hasta el año pasado “un inversor recurría a los fondos para eludir el peaje fiscal pero la tarifa plana de la fiscalidad facilita una gestión de carteras directas sin tener que pasar por un fondo”.

Los expertos creen que la especulación está aumentando como se puede ver en los valores de pequeña y mediana capitalización, que son éstos los que, con un mayor riesgo, ofrecen la posibilidad de revalorizaciones más elevadas en muy poco tiempo. Avánzit, Jazztel, Indo, Elecnor, Cleop, Befesa, Riofisa, Urbis o Grifols son algunos de los valores que han registrado más altibajos en las primeras catorce sesiones del año.

La menor aversión al riesgo de los inversores contribuye a que la cotización de algunos de estos valores parezcan auténticas montañas rusas. Coincide que de los diez valores más volátiles en los primeros días del año, tres son además los más rentables: Elecnor gana un 35,4%, Befesa, un 28,7% y la inmobiliaria Riofisa, un 26,02%.