Imagínese que a la hora de abonar una compra con tarjeta en un comercio quiere disponer de dinero en efectivo, cargándole este importe a la compra realizada con la tarjeta. Esta opción, que se denomina “cashback”, ya es una realidad en países como Reino Unido, Polonia o Hungría, y puede aterrizar este año en España.

Visa, la marca líder de tarjetas en el mundo, mantiene conversaciones con la banca española para implantar el servicio en este mercado. “De momento hay conversaciones con las entidades desde un punto de vista comercial y estratégico, pero no se ha tomado ningunna decisión y no se ha hablado con el Banco de España”, afirma Luis García, director general de Visa Europa en este mercado.

Esta opción –sería gratuita para el titular–, es otra forma de fomentar que los consumidores utilicen más la tarjeta en los comercios que en los cajeros. Tiene ventajas para el consumidor –le facilita más puntos de acceso a efectivo y puede disponer de dinero sin tener que pagar comisión, como sucede en cajeros que no son de su entidad o red– y el comerciante –puede eliminar costes derivados de uso de efectivo–.

Pero fuentes del sector resaltan la “la alta capilaridad de la red de cajeros” como uno de sus principales obstáculos. España tiene el segundo mayor número de cajeros del mundo –57.572–, por detrás de Japón, lo que supone una enorme red de disposición de efectivo y una gran inversión realizada. El ejecutivo de Visa afirma que “los bancos locales no han puesto ninguna pega” a cashback. Otras fuentes desvelan que una compañía se ha planteado probar este servicio en su red de establecimientos.

En el comercio este servicio suscita muchas dudas. “Tendría que ser voluntario, habría que ver cómo se le retribuye al comercio o ver los temas de seguridad”, asegura Miguel Ángel Fraile, secretario general de la Confederación Española de Comercio, añadiendo que no se les ha planteado.

En Reino Unido, el mayor mercado de tarjetas de Europa, las compras con cashback representan el 6% de todas las transacciones con tarjetas Visa de débito, alcanzando los 170 millones de operaciones.

Aunque históricamente en España se ha utilizado más la tarjeta para retirar dinero del cajero que en comercios, ya hay señales de cambio. Por primera vez en los 35 años de historia de Visa en España, el gasto con tarjetas en comercios ha superado en el ejercicio que acabó en septiembre, el importe en retiradas en cajeros. El 51% del gasto total se realizó en comercios, y el resto en cajeros. El gasto en comercio creció un 15%, hasta 60.509 millones, y en cajeros el 7,6%. Visa tiene en España 42,3 millones de tarjetas, un 8,3% más.