HISTORIAS DEL MUNDO

Por una vez, una reunión al más alto nivel internacional entre los representantes de las principales potencias mundiales no vio enturbiados sus objetivos por los intereses nacionales. Y es que ayer, bajo los auspicios de la primera dama de Francia, Bernadette Chirac, el palacio del Elíseo acogió a algunas de las reinas y primeras damas más influyentes del mundo para solicitar la cooperación internacional a fin de acabar con la explotación sexual de los niños y la pornografía infantil en internet.

El origen de la cita de este ramillete de primeras damas se encuentra en Bruselas. Concretamente en el palacio de Laeken, donde vive la reina de los belgas, Paola. Fue ella la que lanzó la iniciativa de reunir al comité de honor del Centro Internacional para los Niños Desaparecidos y Explotados (Icmec) con el fin de "dar un impulso decisivo a la creación de un número [ telefónico] único europeo para la desaparición de los niños: el 116000", según explicó la anfitriona de la reunión celebrada en el palacio del Elíseo de París, Bernadette Chirac. Número que el vicepresidente de la Comisión Europea, Franco Frattini, confía que entre en vigor antes de final de verano en toda la UE.

A la llamada de la reina Paola, nadie opuso resistencia. Bernadette puso el palacio y el resto la presencia. No faltó la reina de Suecia, Silvia, ni las primeras damas de Estados Unidos, Laura Bush; de Rusia, Ludmila Putina, y la de Egipto, Suzanne Mubarak. Así como la ex primera dama polaca, Jolanta Kwasniewska; la esposa del presidente de la Comisión Europea, la portuguesa Margarida Sousa Uva-Barroso y la gobernadora de San Petersburgo, Valentina Matvienko. En total, nueve damas y una causa: acabar con la explotación sexual de los niños y la pornografía infantil por internet.

Y es que el objetivo del Icmec, creado en 1998 en Washington, es luchar por la desaparición de un fenómeno de gran magnitud mundial, que el famoso periodista francés y moderador del encuentro, Patrik Poivre d´Arbor, se encargó de recordar. El popular PPDA señaló que 2.000 niños desaparecen cada día en EE. UU., 200 en Canadá y más de 100 en Francia. Y añadió que en internet hay más de 100.000 sitios de paidófilos. "Tres de cada diez niños son solicitados por pederastas", recordó Bernadette Chirac.

La primera dama egipcia, Suzanne Mubarak, instó a redoblar los esfuerzos de cooperación internacional, ya que actualmente sólo dos agentes de Interpol se encargan de buscar a los 2,5 millones de chicas y de niños que desaparecen tras cruzar las fronteras. Laura Bush, en cambio, insufló un poco esperanza al explicar que en su país, desde que se puso en marcha en 1996 un sistema de alerta, la recuperación de niños desaparecidos alcanza ya el 94%, según varias agencias.

El presidente Jacques Chirac, que participó en la sesión inaugural, reclamó una "amplia cooperación internacional", porque "la desaparición y la explotación sexual de los niños es una gran plaga de nuestro tiempo". Y subrayó que "los niños son el futuro de la humanidad, lo más valioso que tenemos y, por tanto, tenemos el deber absoluto de protegerlos", sentenció el mandatario francés.