Las informaciones de que Ségolène Royal paga el impuesto sobre la fortuna han perjudicado su imagen como candidata de la clase trabajadora,creen los habitantes de Jarnac, la localidad natal del ex presidente francés François Mitterrand. Royal, que este año espera convertirse en la primera mujer que ocupa la presidencia francesa, ha revelado que posee tres propiedades junto a su compañero, el líder socialista François Hollande, y que por lo tanto está sujeta al impuesto sobre la fortuna (ISF).
Tanto Royal como Hollande han hablado con desdén de la gente rica en el pasado, pero ahora los vecinos de este soñoliento pueblo del oeste francés replican que los activos de la pareja demuestran que también ellos pertenecen a la elite acomodada. "Quieren hacernos creer que son como nosotros, pero en realidad tienen una fortuna enorme", dice Jacques Auxire, un jubilado de 81 años, mientras pasa frente a la pequeña casa de piedra blanca donde nació Mitterrand en el 1916.
Bajo el régimen fiscal francés, toda persona o pareja que posea activos con un valor superior a los 760.000 euros debe pagar el ISF. Royal sostiene que su parte de la propiedad familiar tiene un valor de 355.800 euros, que con los activos de Hollande, sitúa las propiedades de la pareja dentro del ISF. Pero en declaraciones a la emisora de radio RTL , Royal dijo ayer que ella es más bien "acomodada" y no rica. Catherine Hay es ama de casa y cree que la poderosa pareja socialista está claramente alejada de la gente común. "Están en su torre de marfil. Deberían venir a hablar con la gente y ver cuáles son nuestras preocupaciones reales", dice.
Royal empezó su carrera en el equipo de Mitterrand y adereza sus discursos con referencias a su mentor político, el único presidente socialista que ha tenido la Francia moderna. En su tumba en Jarnac, una corona gigante de rosas rojas enviada por Royal preside el montón de ramos con motivo del undécimo aniversario de su muerte, el 6 de enero.
Algunos transeúntes comentaban ayer que no entienden qué tipo de socialismo defiende Royal, después de rechazar de lleno una propuesta de Hollande para subir los impuestos a la gente rica que gana más de 4.000 euros al mes. "Hollande quiere subir los impuestos a los ricos, pero Royal no quiere que los ricos se vayan al extranjero. Quién sabe lo que quieren realmente", dice Michel Lelièvre, un jubilado de 66 años.
El ISF se aplica sobre todos los activos, incluido el precio estimado de una casa, por lo que la repentina subida de precios de propiedad ha aumentado el número de contribuyentes del ISF. Sin embargo, para muchos franceses pagar el ISF es sinónimo de ser rico.

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