Algo se mueve en el mercado hipotecario. Y no solamente debido a que los tipos de interés suben y suben al calor del progresivo endurecimiento de la política monetaria. Los últimos datos publicados ayer por el Banco de España ponen de manifiesto que los préstamos hipotecarios referenciados a la deuda pública se han convertido en los más baratos del mercado.

De acuerdo con los datos del banco central, mientras que los tipos de la deuda pública se situaron en diciembre en el 3,66%, los referenciados al Euribor (los más utilizados por los ciudadanos) se situaron en el 3,92%. Una distancia que puede parecer modesta, pero que en un préstamo a largo plazo (como son los hipotecarios) es verdaderamente relevante. Sobre todo si se tiene en cuenta que el gap entre ambos índices, lejos de reducirse, se va ensanchando mes a mes. Si al comenzar el año 2006 el Euribor se situaba una décima por encima de la referencia de la deuda pública, el año ha acabado, como se ha dicho, en tres décimas. Y es que la evolución de ambos índices es verdaderamente antagónica. Hasta bien entrado el año 2005, los préstamos referenciados a la deuda pública fueron sensiblemente más elevados que el Euribor, pero a partir de entonces se producen movimientos claramente divergentes.

¿La causa? La progresiva consolidación de las cuentas públicas, que ha llegado a situar los déficit presupuestarios de la mayoría de los países de la Unión Europea en los niveles más bajos desde el lanzamiento de la Unión Monetaria.

Sólo un 2% tiene la deuda pública de referencia

Los índices de deuda pública miden el rendimiento de las activos que emiten los tesoros públicos en plazos situados entre 2 y 6 años. El hecho de que ese rendimiento crezca menos que el Euribor a un año (que es el dinero que se prestan los bancos entre sí) tiene que ver con las menores necesidades de liquidez que tienen los gobiernos para financiar sus desequilibrios presupuestarios, lo que les permite bajar las rentabilidades. Quiere decir esto que si la consolidación presupuestaria se mantiene en el tiempo, los tipos de interés hipotecarios referenciados a la deuda pública seguirán siendo más bajos que el Euribor.

Actualmente, y según datos del Instituto Nacional de Estadística, el 83,7% de los nuevos contratos se referencian al Euribor, mientras que una cantidad irrelevante, apenas el 2%, se hace en función de la variación del mercado de deuda pública. El cliente de servicios bancarios tiene potestad para elegir el tipo de referencia que considere más oportuno en cada momento.