EL RUNRÚN
Yo no sé si a ustedes les pasa lo mismo, pero de un tiempo a esta parte tengo la alarma social como que se me sale. Con la alarma social pasa como con la presión sanguínea, el colesterol y el anticiclón de las Azores, que igual están como desaparecen.
A ciencia cierta nadie sabe en qué consiste pero todo el mundo la siente. Así que sería bueno que por ejemplo el señor Cuní o el señor Bassas, en sus respectivos programas en TV3 y Catalunya Ràdio, amén de explicarnos los bancos de niebla del interior de Catalunya o la tradicional retención de tráfico en el nudo de la Trinitat nos explicasen también cómo andamos de alarma social. "Hoy - es un suponer- la población anda mismamente alarmada por el acoso escolar" o "por el brote de sarampión", o bien "la alarma social ha subido dos enteros en Tona y permanece estable en Berga". Sería un servicio público de incuestionable interés. Aunque el problema sería saber cómo se mide. El bueno del Espartac Teran pone colorines a las retenciones de tráfico y todos más o menos le entendemos. Pero con la alarma social andamos hechos un lío. Por ejemplo, el alcalde de Sant Cugat dice que porque hayan asesinado a un vecino en su propio domicilio no debe producirse ninguna alarma social, que es un caso aislado. De acuerdo, pero ¿sería tan amable el señor alcalde de Sant Cugat de explicarnos a cuántos vecinos han de asesinar para que se produzca semejante situación? A la primera autoridad local, un cadáver le parece poca cosa. ¿Acaso con dos asesinatos ya podríamos empezar a preocuparnos? Dos, por ejemplo, fueron las víctimas del atentado de ETA en la terminal de Barajas y parece que fueron un número suficiente como para que el personal - y el Gobierno- mostrara su preocupación. ¿Tres crímenes le parece un número adecuado? Claro está que pueden considerarse casos aislados. Cada robo que se ha producido últimamente en Catalunya en los hogares de los catalanes resulta, observado en sí mismo, un caso aislado, y un caso aislado lógicamente no reviste gravedad alguna ni tiene por qué preocuparnos. ¿Quiere alguien, por favor, decirme de cuántos casos aislados se compone una situación generalizada?¿O es que a la Administración catalana los árboles - casos aislados- no le dejan ver el bosque -situación generalizada de inseguridad ciudadana-?En fin, que la alarma social igual sirve para enviar al talego a alguien por el presunto delito cometido por la alarma social despertada como para dejar las cosas como están porque la alarma social siempre parece remitir a una exagerada realidad. Si matan al señor que vive en la casa contigua a la tuya, puede que sea una exageración que te alarmes, pero, desde luego, motivos para preocuparte no te faltan. El president Pujol consideraba exagerada la alarma social creada por el tema de las vacas locas, pero los afectados por el aceite de colza la consideraron manifiestamente insuficiente visto lo que pasó. El conseller de Política Territorial, señor Nadal, se felicitó de que en el Carmel no hubiera ningún muerto, y al alcalde de Sant Cugat un muerto le parece poca cosa para encender la alarma social. Supongo que espera a que bajen los precios de las viviendas en su municipio para empezar a alarmarse, y esta vez sí que en serio.

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