La revalorización del euro frente al dólar no lastra la mejora de las exportaciones, de José María Triper en Expansión
El tipo de cambio, que tradicionalmente ha sido el factor más negativo para el crecimiento de las exportaciones españolas, ha dejado de ser la “asignatura pendiente” del comercio exterior.
Los resultados de la balanza comercial española en 2006 y las propias opiniones de las empresas exportadoras muestran que la alarma despertada por la nueva revalorización del euro frente al dólar estadounidense, que en la última semana de noviembre marcó la diferencia máxima de los últimos veinte meses (1,31 dólares), es más aparente que real. Las oscilaciones en la cotización de la moneda empiezan a ser ya un factor secundario en la evolución de la competitividad de los bienes y servicios.
Los últimos datos oficiales de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio muestran como entre enero y octubre de 2006 las exportaciones españolas dirigidas a países no pertenecientes a la Unión Europea han aumentado un 19,5% nominal, tasa que supera en casi ocho puntos porcentuales la media de crecimiento de la exportación en el periodo (11,6%). Además, supera ampliamente el doble del 8,2% de crecimiento registrado en las ventas en los mercados de la zona euro, donde no influye el tipo de cambio pero si el diferencial de inflación. En diciembre, bajó hasta los 0,8 puntos.
Un dinamismo de la exportación hacia los mercados exteriores de la UE que ha coincidido en el tiempo con una revalorización del 5% de la divisa europea respecto a al dólar estadounidense y otras monedas de los principales socios comerciales de la eurozona, con relación a la cotización de finales de diciembre del año pasado.
Un efecto derivado de esta evolución es la mejora en la diversificación de los mercados exteriores por el aumento del peso de lo países extracomunitarios en las exportaciones españolas, que pasan de aportar el 27,9% del total de las ventas exteriores en el año 2005, a un 29,2% en el acumulado de los diez primeros meses de 2006. Por el contrario, las ventas en los mercados de la zona del euro pierden 1,2 puntos y suponen el 56,5% del total, frente al 57,7% del pasado año.
Descendiendo a países concretos, los datos de la administración comercial española apuntan un aumento del 22,9% en las exportaciones a EEUU entre enero y octubre, periodo en el que los datos del Banco de España registran una revalorización del euro frente al dólar por encima del 5%. En la misma línea se incrementa un 18,9% la exportación a Canadá, un 20,9% a América Latina, y un 12,6%; a Asia, con subidas del 8,7% en China y del 10,7% en Japón.
Estos crecimientos contrastan con el avance del 86% de las ventas españolas hacia Francia y del 5,3% hacia Alemania. A pesar de la recuperación de la demanda externa de estos países, que son los dos primeros clientes de España y que aportan el 19,0% y el 10,9%, respectivamente, del total de las exportaciones. En este sentido, el último informe mensual de La Caixa sobre la evolución de la economía española destaca como las exportaciones a América Latina, que sólo son un 4,8% del total, contribuyeron a la mitad de la aceleración registrada entre enero y septiembre, mientras que las destinadas a la zona del euro, que representan el 56,5% del total, sólo aportaron una cuarta parte.
También la evolución del Índice de Tendencia de Competitividad exterior que elabora el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, refleja que el deterioro de la competitividad de las exportaciones españolas en los mercados de la OCDE no pertenecientes a la moneda única ha sido del 0,7% entre enero y septiembre del año pasado. Este deterioro de la posición competitiva se elevaba hasta el 1,7% en los países de la zona del euro. Un empeoramiento que los técnicos de la Subdirección General de Análisis del departamento que dirige Joan Clos, explican exclusivamente “por la mayor inflación de la economía española respecto a la de los países con los que compartimos moneda”.
El diferencial de inflación es también para los empresarios el principal factor responsable de la pérdida de competitividad de sus productos en el exterior. La última Encuesta de Coyuntura de la Exportación de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio, correspondiente al tercer trimestre de este año, concluye que los exportadores mencionan como el factor más perjudicial para sus ventas exteriores a la competencia internacional, entendida esta como “el mayor precios de los productos de la empresa respecto a los de sus competidores extranjeros”. Mientras, el tipo de cambio sólo es mencionado por un 14% de los encuestados.
