MISA en la catedral de Oviedo, oficiada por Carlos Osoro, en memoria de los dos ecuatorianos asesinados por ETA en Barajas. El arzobispo afirmó en la homilía que «en una sociedad justa y libre, ETA no puede ser considerada representación política de un sector de la sociedad». En una sociedad democrática, los representantes de los ciudadanos son los diputados, que tienen escaño en el Parlamento a través del voto del pueblo. El resto de agentes sociales, como los sindicatos, las patronales empresariales o las asociaciones de vecinos, tienen otro tipo de representatividad, pero no encarnan la soberanía popular.
ETA ejerce el monopolio del terror en España. Es un grupo terrorista reconocido en el mundo entero, con más de 850 asesinatos en su hoja de servicios a lo largo de 39 años de actividad sanguinaria. Al instaurarse la democracia, los propios etarras comprendieron que no podían usar la bomba y el voto, y crearon Herri Batasuna para trabajar desde las instituciones. La investigación judicial fue recortando la capacidad de maniobra de la plataforma política de ETA, y Herri Batasuna, luego Euskal Herritarrok, y ahora Batasuna, acabaron por quedar ilegalizadas, al concluir los jueces que forman parte de ETA.
Cuando Zapatero diseñó el llamado proceso de paz, tuvo buen cuidado de separar ETA de la ilegalizada Batasuna. Con ETA se negociaría la entrega de las armas y los eventuales beneficios penitenciarios para sus presos. Con los partidos políticos legales se discutiría de política en una mesa de partidos. Ahí estaba la mano tendida de Zapatero a Batasuna: si condenaba la violencia podía incorporarse a la negociación política. Formalmente, un diseño irreprochable. Políticamente, el mecanismo ideado para la negociación resulta criticable, porque no hay forma de separar ambas mesas, y todo forma parte del mismo paquete: armas, presos, territorialidad, ámbito vasco de decisión. El atentado de ETA ha acabado con esa estrategia y Batasuna no podrá presentarse a las elecciones. Del frustrado proceso de paz quedan dos enseñanzas: 1) Para abrir una negociación con ETA tiene que dar la banda pasos visibles de desmilitarización. 2) El único foro para reformas institucionales es el Parlamento.

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