Tengo para mí que Gustavo, Las Amigas de Mis Amigas son mis Amigas, Buenopadre está peor de los nervios que Marujita Díaz cuando no bebe y que pronto va a romper a mover los ojos en círculos a cienes de revoluciones por segundo si es que no ha empezado ya en la intimidad. Prefiero no saberlo, también se lo digo, porque me angustia sobrenaturalmente que pueda pasarles algo: a Marujita y a don Gustavo, a don Gustavo y a Marujita, esos dos iconos de la modernidad de aquí de Egpaña, que ya tienen una edad.

Gustavo, cari, no sabes cómo te entiendo. Tanto tanto, que, si de mí dependiera, metería los tanques en la calle Uría y en la salita-living de mi segunda residencia en Pumarín, porque a mí un tanque en particular y una munición pesada en general -rollito el novio polaco de La Obregón- me parecen lo más. Y no hay dos personas en el mundo a las que les guste más una declaración sosegada tuya, una estela de zorro, una buena pancarta y un cambio de lema que a Nati Mistral,la sección femenina de los peones negros, y a una servidora. Así que ayer me planté las pieles de visón muerto por lo alto y así, divina como estaba y abrigada la que más, me eché a las calles a disfrutar del ambientazo.

Vamos que, si por mí fuera, organizaría una manifa altruista día sí y día también, que motivos no nos faltan y siempre estamos a tiempo de desconvocarlas: contra los precios de El Corte Inglés, contra ese vacío de poder que todas sentimos dentro cuando el maromo marcha pa la obra y, sobre todo, contra María Teresa Sombra Aquí y Sombra Allá Fernández de la Vega, que hay que ver qué papelón acaba de hacer la tía cultureta, ecologeta y progre con lo del papelito, que más que hablar de El Pacto Antiterrorista parecía que pedía un librito de «Smoking».

Maritere, reina, desde aquí te lo digo: más estudiar y menos andar fumando cosas, pintándote como una puerta y comprando trajes, guapa. Que más que una vicepresidenta líder pareces un cruce entre la madre de la familia Adams que en gloria esté y nuestra queridísima y sencillísima Victoria Beckham pero más rubia. Mejor te fijabas en María San Gil, esa chica tan maja, tan morena, tan femenina y tan vasca de aquí de Egpaña. Además, sabemos por Fede El Machote dónde vives y que eres una lesbiana que hiciste la ley de los maricones pa casarte tú la primera con María Escario o con María del Monte,así que tú verás el espectáculo lamentable que andas dando.

Yo, Gus, vida, referente moral de la vieja Europa, faro que nos guía en la oscuridad, te comento, por si te sirve de algo más que el lexatín, que de mayor quiero ser o bien como tú o bien como la gallega de Cancún, que se casó por la Iglesia y luego se hizo pilingui. Que, como Maritere, tampoco es decente lo saben los vecinos de su pueblo que tanto se manifestaron en su día para exigir su liberación y que planean volver a tomar calzadas y bordillos altruistamente para exigir los 50.000 eurazos que valen las tetas de la peluquera hipotecada que soñaba, como una, con salir en el «Interviú».