Aparecen baches en la vía del capital riesgo, de Matthew Lynn en La Vanguardia
Sistema Financiero
Hay problemas en la industria de las ´private equity´ porque, entre cosas, las mejores empresas se compraron hace años
En los negocios, no siempre funcionan las cosas. El sector de la banca de inversión está punto de aprender la lección. A lo largo del último mes, dos empresas británicas que fueron adquiridas por firmas de capital riesgo, o private equtity,se han encontrado con problemas: Polestar Group, una editora de revistas, y Little Chef,una cadena de restaurantes.
No serán las últimas. En el nuevo año, más empresas de capital riesgo se enfrentarán a dificultades financieras. Prepárense a escuchar muchas y variadas cosas sobre los peligros del endeudamiento y del riesgo de estallido de la burbuja en las operaciones de compras apalancadas. No hagan caso. Son tonterías. Lo que pasa es que el sector se está normalizando. Tras cada largo periodo de crecimiento ininterrumpido y después de pasar tantas empresas a ser controladas por firmas de capital riesgo, siempre hay algunas que se malogran.
Eso no significa que todo el sector esté podrido. "Siempre ha habido firmas de capital riesgo que han quebrado", dijo en una entrevista telefónica Andrew Burrows, director del Centre for Management Buy-Out Research. "En muchos casos, la forma más habitual de salir es la suspensión de pagos".
El mes pasado, Polestar negoció una reestructuración de la deuda para evitar la quiebra de la empresa, que se dedica a la edición de revistas como TV Times y Country Life.En medio de una caída de las ventas, Polestar no podía pagar sus deudas. Los acreedores acordaron canjear dos tercios de su deuda por el control de la empresa, mientras Investcorp, la firma de capital riesgo con sede en Bahrain, que compró Polestar en 1998, perdía su participación en el negocio.
El Chef en crisis
Entretanto, Little Chef se ha precipitado hacia una crisis. La cadena de establecimientos situados al borde de carreteras es conocida por generaciones de motoristas británicos por su comida curiosamente incomestible. Es el único sitio donde la muy inmerecida mala reputación de la cocina británica tiene el lugar que se merece. Little Chef fue vendida por Permira Advisers LLP a dos empresarios por 52 millones de libras (unos 77 millones de euros) en 2005, pero ahora ha tenido que ser reflotada otra vez.
Ni Polestar ni Little Chef son empresas desahuciadas. Las ventas de Polestar fueron de más de 450 millones de euros en el ejercicio fiscal finalizado el 30 de septiembre de 2005. Simplemente, ninguna de las dos empresas estaba haciéndolo lo bastante bien como para apoyar la imaginativa ingeniería financiera que las firmas de capital riesgo les impusieron.
Para mucha gente, esos dos incidentes bien podrían ser tomados como un presagio del largamente anticipado derrumbe del sector de capital riesgo. La gente ha sido advertida del impacto del sobreendeudamiento en las compras apalancadas desde que dichas firmas aparecieron hace dos decenios.
En noviembre pasado, la británica Autoridad de Servicios Financieros (FSA, en sus siglas en inglés) publicó una dura advertencia sobre la situación del sector, señalando que planeaba vigilar los préstamos bancarios otorgados a los fondos de capital riesgo. "La quiebra de una importante empresa de capital riesgo o de un grupo de pequeñas firmas parece inevitable", dijo el informe.
Ríos de liquidez
No debería haber nada sorprendente en eso. La cantidad de dinero repartido entre los fondos de capital riesgo es pasmosa. En los primeros ocho meses de 2006, sólo los fondos de capital riesgo captaron 31.000 millones de euros en dinero fresco (el suficiente como para comprar British Airways Plc tres veces, sin deuda).
En conjunto, ellos están ahora entre los actores más influyentes de la economía británica. La British Venture Capital Association estima que 2,8 millones de personas en el Reino Unido trabajan en empresas que han recibido el apoyo de firmas de capital riesgo, lo que equivale al 19 por ciento de los empleados del sector privado del país.
Las dos últimas víctimas podrían ser solo la punta del iceberg. Hay tres razones para esperar más fallidos con un alto perfil en los próximos meses.
El precio del dinero
Uno, los tipos de interés están subiendo en el mundo. Ya no hay dinero barato como lo ha habido hasta ahora. Los fondos de capital riesgo tendrán más dificultades para refinanciar sus inversiones.
Dos, las firmas de capital riesgo normalmente invierten en negocios maduros y de bajo crecimiento porque buscan flujos de caja estables. Hasta cierto punto, la madurez se hace obsoleta. Algunos negocios de las carteras de los fondos de capital riesgo están caducados. Little Chef es sólo un ejemplo. Habrá muchos más. últimamente, el volumen total de dinero captado significa que se han comprado empresas de baja calidad. La fruta más jugosa del árbol se recolectó hace tiempo. Muchas de las empresas compradas en años recientes probablemente no eran tan estupendas. Estar bajo la propiedad de una firma de capital riesgo no mejora de repente una mala inversión.
En los últimos años, los fondos de capital riesgo han tenido una gran carrera de éxitos. Han captado sumas récord de capital y la mayoría lo han invertido bien. Ahora parece como si el sector se estuviera haciendo tan maduro como los negocios en los que invierte.
¿El resultado? Veremos muchas más quiebras junto a operaciones exitosas. Los inversores necesitarán acostumbrarse a las pérdidas, así comoa los beneficios. Nada de eso significa, sin embargo, que el capital riesgo vaya a desaparecer.
