Le Pen y la nieta de Mussolini figurarán en el grupo Identidad, Tradición, Soberanía
Los vientos neofascistas que vienen soplando más y más en casi todos los rincones de la vieja y la nueva UE han atravesado definitivamente los muros del Parlamento Europeo. Salvo deserciones o desencuentros de última hora en sus no siempre prietas filas, los veinte eurodiputados más ultras del hemiciclo se constituirán el lunes en grupo parlamentario bajo la elocuente denominación Identidad, Tradición, Soberanía (ITS).
La formación del grupo ultra se ha hecho posible gracias a la entrada en la Eurocámara de cinco representantes rumanos y uno búlgaro de esa tendencia, en virtud del ingreso de sus países en la UE el pasado 1 de enero. Con ellos, el número de eurodiputados dispuestos a integrar una agrupación tal alcanza la veintena reglamentariamente necesaria, si bien los cabecillas del movimiento reconocieron ayer que aún no disponían de todas las firmas. Si las reúnen para el lunes, habrá que ver si el grupo consigue consolidarse en los meses siguientes: las frecuentes disputas internas entre grupúsculos ultras aparentemente muy parecidos desde el exterior pero a menudo discrepantes entre sí plantean dudas al respecto. De hecho, y como recordaba ayer Reuters, seis eurodiputados polacos y cuatro italianos se descolgaron hace un mes de una primera intentona seria de los ultras de formar grupo propio.
En el ITS habrá un poco de todo: desde jóvenes cachorros y miembros poco conocidos de la derecha ultranacionalista y ultracatólica del Este hasta destacados nombres de rancio abolengo y pretéritas resonancias del fascismo de toda la vida en la Europa occidental, como el líder del Frente Nacional (FN) francés, Jean Marie Le Pen, o la nieta y heredera ideológica del Duce, Alessandra Mussolini. El FN galo aportará un total de siete miembros, entre ellos el futuro presidente del grupo ITS, Bruno Gollnisch. La formación se completará con tres eurodiputados del combativo y xenófobo Vlaams Belang de Flandes, dos italianos (Mussolini incluida), un austriaco y un británico; esto aparte de los cinco rumanos y el búlgaro, que no es otro que el representante ultranacionalista del partido Ataka Dimitar Stoyanov, que hace tres meses provocó uno de esos escándalos que tanto gustan a los extremistas al descalificar el nombramiento de una húngara de origen gitano como mejor parlamentaria del año. "En mi país - declaró Stoyanov- hay decenas de miles de zíngaras más guapas que ésta... Las mejores son caras: hasta 5.000 euros la pieza. ¡Vaya!".
Luego muchos ultras niegan su carácter racista, como ayer mismo hizo el líder del futuro grupo extremista, Gollnisch. Son imputaciones "infames", dijo. Para definir el ideario "verdadero" de la formación, Gollnisch señaló estos principios: "Reconocimiento de los intereses nacionales, soberanías e identidades" de los socios; compromiso con "los valores cristianos y la familia tradicional"; rechazo a "una Europa unitaria y burocrática o un superestado europeo", y oposición a una "política masiva de inmigración".
El hecho de contar con grupo propio permitirá a Gollnisch y los suyos disponer de más dinero, más poder en las comisiones parlamentarias y más tiempo en el uso de la palabra en todas las instancias de la institución, incluido el pleno.

Hola!
Vaya, no tenía constancia...¿por qué será que desgraciadamente no me extraña? - Europea está tendiendo a cerrar fronteras, caldo de cultivo "estupendo" para los grupúsculos más rancios de nuestra política. Me ha sorprendido que no estuviera alguno de los que hay en este país...porque haberlos hailos. La Europa de las oportunidades y de las fronteras cerradas.
Besos!
Caray, debe aclararse qué ultras para-fachas son estos nuevos... porque los de l@ ultra-siniestr@ nazi-o-ná més ranci@ ya anden en otro grupúsculo de colorines: a-berzal.es más otras hierbas plus con vitolas que van de leninistas a trostkistas, pasando por el tradicionalismo de los carlismos, por ejemplo, en cuanto a nuestra real&dá estatal autononísima, autodetermimante y tralarítralará.