Llega el sello personalizado, de Josep Playá Maset en La Vanguardia
CORRESPONDENCIA FUTURA
Correos ofrece al usuario la posibilidad de diseñar los sellos que va a enviar
Si no se puede derrotar al enemigo, lo mejor es aliarte con él. Es lo que han pensado los dirigentes de los servicios postales de distintos países que, ante el descenso de las ventas de sellos y el uso de las cartas postales por el imparable avance de los e-mails, se han inventado una nueva y atractiva versión de la correspondencia, con los llamados sellos personalizados. Dicen que lo inventaron los australianos en 1999, y desde hace una semana ha llegado a España. Cada persona puede diseñarse su propio sello con la imagen deseada y hacérselo imprimir por Correos.
El sello personalizado intenta atraer al mercado juvenil tan aficionado al tuning y tan poco dado a escribir cartas. Pero también busca a las pequeñas empresas que quieren darse a conocer, al ciudadano que desea sorprender a sus amigos el día de su cumpleaños o a los padres que quieren comunicar el nacimiento de su hijo. La experiencia de otros países ha demostrado que la personalización del sello impulsa su circulación y contribuye a difundir efemérides y eventos de toda índole.
El pasado día 20 de diciembre, una resolución conjunta de los ministerios de Fomento y de Economía y Hacienda abría la puerta a los "sellos personalizados". El penúltimo día del 2006 se publicó en el BOE y desde el día 1 de enero del 2007 se pueden solicitar ya los nuevos sellos. A través de su oficina virtual en internet, Correos lanza la marca Tu sello y gestiona la venta on line de este nuevo modelo de franqueo. El cliente puede entrar en la web de Correos, introducir la imagen y el texto que desea para su sello y pagar por el pedido. Correos deberá admitir el diseño del sello, sujeto a unas reglas bastante estrictas, y, una vez mandada la conformidad, encargará la fabricación a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), que imprime los pliegos autoadhesivos. En un plazo máximo de 30 días, Correos se compromete a trasladar al domicilio del cliente los sellos que podrá utilizar para enviar cartas por el interior de España. Eso sí, se exige un pedido mínimo de 25 pliegos, cada uno de los cuales contiene 8 sellos, lo que representa un total de 200. Y también se establece un tope de 900. Los sellos tendrán el formato habitual de 40,9 x 28,8 milímetros y un valor de franqueo de 0,30 euros, válido para una carta de hasta 20 gramos de peso. En el sello aparecerán las palabras España y Correos,así como la letra A,que identifica el valor de franqueo actual para el territorio nacional.
El valor del sello es de 0,30 euros, pero el coste para el cliente es de un euro ya que deberá pagar los costes de impresión y envío.
El éxito de la iniciativa va muy ligada también al coleccionismo. Tal como ha pasado en otros países, los coleccionistas de sellos encontrarán un filón. La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre se reserva la posibilidad de conservar los proyectos, maquetas, dibujos, pruebas y planchas de los sellos para ser destinados a los museos. Un sello personalizado puede convertirse en una obra original de un gran artista.
Una de las diferencias del sello español personalizado es que no se permite usar fotos de personajes vivos, ni del propio interesado. Esta limitación impide difundir la foto del hijo recién nacido o de la pareja de gays a punto de casarse, dos de los sellos que han triunfado en EE. UU. Correos sólo permite el retrato del jefe del Estado. Durante 40 años, los sellos sólo nos dejaron la foto de Franco y desde hace 30 sólo se permite entre los personajes vivos la del Rey o la de otros miembros de la Casa Real. La alternativa es usar el logo de la empresa, la casa natal, un paisaje querido o un eslogan. Se prevé que sean las empresas de marketing directo los principales usuarios, pero, por qué no, tal vez también los poetas. Si hay haikus en SMS, ahora existirá el sello poético de pequeña tirada.
Del sello personal al sello sabrosón
Australia abrió la veda al sello oficial en 1999 y ahora los hay hasta con gusto a chocolate
Australia Post aprovechó en 1999 una exposición filatélica en Melbourne para lanzar el sello Polly Woodside,donde aparecía por un lado el sello oficial y por el otro una foto tomada por los visitantes de la exposición. Siete años después se han editado en aquel país más de 20 millones de hojas de sellos, lo que representa el 3% del volumen de negocio de los correos australianos.
En el 2000 fue el correo británico el que presentó una máquina de franqueo personalizado que imprime imágenes digitales directamente en el sobre o en la tarjeta postal. Y en Canadá se puso en marcha la línea de producción de sellos-fotos del verano. Desde entonces han proseguido las iniciativas en distintos países siempre con la intención de seducir a un público cada vez más reticente a la correspondencia tradicional. Si los diarios y los libros resisten a internet, ¿por qué no pueden hacerlo también las cartas y ese artilugio llamado sello que nació como un impuesto tributario para pagar el servicio postal?
El último invento, a caballo entre las nuevas y las viejas tecnologías, lo protagoniza la propia empresa española Correos. Un usuario puede escribir una misiva en su ordenador y enviarla como mail a Correos, que se encargará de imprimirla, ponerla en un sobre, colocarle el sello y enviarla al destinatario indicado. De este modo se evita el tener que ir a comprar un sobre y sello y ponerse a escribir. La Deutsche Post de Alemania ya puso a la venta los sobres con sello pegado, pero no fue suficiente.
Pero hay otras propuestas aún más atractivas.
En Austria, el marketing directo utilizó los sellos sabrosos para promocionar la marca de helados Haagen-Dazs. La campaña publicitaria consistía en sellos cuyo pegamento podía ser de dos sabores: helado de chocolate y helado de vainilla. Ya se habían anticipado los suizos, al probar Swiss Post unos sellos con olor a chocolate en un intento por acabar con el estigma del desagradable gusto que dejan los sellos en la lengua tras pegarlos.
La Royal Mail creó hace tres años en el Reino Unido el SmartStamp (sello inteligente) pensado para las empresas que pagaban un fijo mensual por su uso. Este sistema era accesible desde cualquier ordenador y los sellos se podían obtener a través de la impresora propia. Aquel sistema se perfeccionó el año pasado con un sistema de sellos personalizados similar al que ahora se lanza en España. Pero en el Reino Unido, como en Francia, Holanda, Nueva Zelanda o Estados Unidos, estos sellos se hacen generalmente con las fotos de los interesados.
En Estados Unidos, donde los monopolios hace tiempo que dejaron de existir, hay empresas que ofrecen sellos personalizados que no se venden en las oficinas de correos. La firma privada Premier Postage hizo una serie conmemorativa de la cantante Selena, asesinada en 1995. Los sellos de 39 centavos llevaban la frase Forever in our hearts (Para siempre en nuestros corazones) e hicieron las delicias de los coleccionistas. La empresa Stamps. com tiene el lema "no vuelvas a ir a la oficina de correos ¡jamás!", y facilita que la última foto del viaje a Hawai "sea envidia de tus amigos durante todo el invierno".
Los requisitos
ESPAÑA Y CORREOS. En el formato del sello hay que dejar una cuarta parte libre (10 x 28,8 mm) para las palabras España y Correos,así como para la letra A que significa el valor del franqueo.
SÓLO LA FAMILIA REAL. En España no se admiten en los sellos las imágenes de personas vivas, excepto en el caso del Rey, los miembros de su familia u "otros jefes de Estado que guarden relación con España".
SENTIDO POSITIVO. Las imágenes se pueden acompañar de texto pero deberán tener un "sentido positivo", con la sola excepción de los sellos "dedicados a campañas de luchas contra las enfermedades u otros males personales o sociales" (contra las drogas o contra la violencia).
CONTENIDO NEUTRO. Dado que son "elementos de comunicación y entendimiento" no deben figurar acontecimientos presentes o pasados, ni personajes, aunque estén muertos, cuando su representación pueda herir susceptibilidades o causar división o escándalo.
CENSURA Y COPYRIGHT. La Sociedad Estatal Correos se reserva el derecho a validar las imágenes rechazando las contrarias a la ley o la moral las que constituyen publicidad ilícita y engañosa. Se protegerán los derechos del menor, del honor y a la intimidad.
