Ecología en el corazón de la política, de Alfonso S. Palomares en El Periódico
LA REACCIÓN ANTE LA DEVASTACIÓN DEL PLANETA
Los debates sobre ecología y las agresiones a la naturaleza entrarán con fuerza desbordante en el corazón de la política. Tanto, que el respeto al medio ambiente se convertirá en una de las grandes preocupaciones en esta fase del desarrollo histórico de la humanidad y figurará en los programas electorales de los partidos como una exigencia irrenunciable.
Lo que podíamos llamar ecología política tuvo sus orígenes a principios de los 70, cuando un grupo de científicos británicos hicieron un informe para el club de Roma bajo el poético título de Huella azul para sobrevivir, que era una llamada a un crecimiento sin agresiones a la naturaleza. Se empezaba a considerar la conservación del medio ambiente como determinante de la calidad de vida y también de la calidad de la civilización. Pero, sin embargo, los movimientos ecologistas fueron considerados movimientos románticos al margen del sentido pragmático del desarrollo. Pensadores como André Gorz o René Dumont, que gritaban alarmados contra los asesinatos de la naturaleza, fueron calificados de profetas de calamidades y los equiparaban a los jeremías bíblicos.
LOS PROFETAS de Israel anunciaban la llegada de toda clase de desventuras y castigos contra el pueblo judío si abandona los caminos de Yahvé. Los fundadores del ecologismo anunciaban y anuncian, cada día con más fuerza, la venganza de la naturaleza por las agresiones que recibe. El caos, entonces anunciado, tiene una presencia evidente, tanto, que la tierra parece una nave sin piloto.
Las cifras que nos dan y los hechos que nos cuentan, y vemos, son alarmantes. El cambio climático no es un hallazgo verbal, sino que anuncia una carga desoladora sobre millones de seres humanos que serán víctimas de los desarreglos del clima. La oleada de refugiados por estos desastres superará con mucho a la de los refugiados políticos. El ritmo del deshielo de los glaciares del Himalaya amenaza directamente a los nepalís con inundaciones de muchos de sus valles considerados hasta ahora como reflejos del paraíso. El mítico Kilimanjaro, cuyas nieves tanto impresionaron a Hemingway, parece que perderá su blancura secular si continúa el recalentamiento acelerado. Pero lo mismo le ocurrirá a los cercanos Alpes, aquí, en el corazón de Europa.
Hace 30 años, cuando se escribía de ecología y revolución, se calificaba a los ecologistas de subversivos y de anticapitalistas. Ahora ya son muchos los que piensan que el desarrollo capitalista tiene que renunciar a sus instintos depredadores si quiere sobrevivir, si quiere que la humanidad tenga un entorno respirable. La esterilización del suelo es una amenaza demasiado visible en diversas geografías mundiales, esterilización que afectará a buena parte de nuestro territorio.
El modelo de desarrollo, a pesar de las alarmas, a pesar de las normas de Kyoto, sigue enviando a la atmósfera excesivas cantidades de dióxido de carbono y demás gases que producen el efecto invernadero. La atmósfera se degrada y el agua se degrada, envenenamos ríos, y sobre miles de hectáreas de la Amazonia se han cometido desaforadas matanzas de bosques que acabarán repercutiendo en nuestra vida cotidiana, incluso en los pequeños pueblos. A parte de estas grandes referencias, en nuestra costa se han cometido verdaderos asesinatos. Son muchos, demasiados, y cada uno tiene cinco o seis en la memoria y ante los ojos. Yo citaré uno. Un riacidio, el de la ría de Pontevedra por la celulosa de Lourizán. Ha podrido las limpias aguas que llegaban del río Lérez tiñéndolas de un hediondo marrón. Al atardecer, con los cambios de viento, se esparce por la ciudad la maloliente respiración de la fábrica. Es evidente que el desarrollo no se llevó a cabo manteniendo un diálogo razonable con el entorno.
Uno de los grandes ejes de la nueva frontera política será establecer un pacto ecológico para el desarrollo que signifique un cambio de modelo. Al Gore, el exvicepresidente de Estados Unidos, ha puesto el tema ecológico en el centro del debate político con su documental An Inconvenient Truth, traducido aquí como Una verdad in- cómoda. El mensaje esencial de ese documental, en el que Al Gore es actor y orador, es que tenemos que evitar la catástrofe, y para conseguir agitar las conciencias nos muestra los efectos dramáticos del recalentamiento del planeta.
EN LAS próximas elecciones presidenciales norteamericanas, el tema ecológico se convertirá en uno de los polos del debate. Después de los años de plomo de George W. Bush y de su desarrollismo bárbaro, los estadounidenses están tomando conciencia de que la naturaleza devuelve los golpes malvados que recibe, y los devuelve con una agresividad sin medida. El devastador paso del Katrina les sigue pesando en la memoria y en los ojos. El debate sobre las fuentes de energía se está avivando en todo el mundo después del informe que 2.500 científicos han hecho para Naciones Unidas, en el que prevén nuevas olas de calor, deshielos y subidas del mar. No se trata de futurología de profetas airados, sino de conclusiones derivadas de datos científicos. La nueva frontera está en ir cambiando las energías fósiles por las renovables y desarrollar nuevas tecnologías de la energía. Empieza el fin de la civilización del petróleo.
Alfonso S. Palomares. Periodista.

Sebastián Lorenzo dijo
En mi provincia vana dejar uno de los ríos mas caudalosos y extensos del planeta como la ría de Pontevedra.
Estamos luchando para que no suceda.
Mi blog: ww.sebalorenzo.com.ar
El de la gente de esta ciudad de Argentina: www.noalapapelera.com.ar
La empresa que esta instalando la pastera que es 10 veces mas grande que la de Pontevedra, es ENCE.
110mil personas estan manifestando en las calles de Gualeguaychu.
Saludos
Muy bueno tu post.
19 Enero 2007 | 11:33 PM