A mediados del mes de febrero se celebrará una reunión de trabajo entre la Xunta de Galicia y el Principado. El retorno de los socialistas al Gobierno de la comunidad vecina hace más frecuentes estos contactos entre ambos ejecutivos. Un encuentro de ese tipo suele recibir el nombre de 'cumbre', así que ya están aseguradas las primeras páginas de los periódicos durante un par de días, cosa que no les vendrá mal a los socialistas asturianos, tres meses antes de las elecciones. En la agenda del encuentro está el tratamiento de las infraestructuras de transporte y la financiación autonómica, aunque es posible que los sectores más galleguistas de la Xunta, léase el Bloque Nacionalista Gallego (BNG), tengan más interés en llegar a acuerdos sobre asuntos lingüísticos, para poder enseñar el gallego en los concejos del occidente asturiano. Tras el bombardeo de la televisión autonómica gallega le toca avanzar a la infantería.

Asturias y Galicia comparten una vía de doble calzada, la autovía del Cantábrico, que es la infraestructura que está cambiando los usos y costumbres de los paisanos, al poder desplazarse en poco tiempo a los principales centros de trabajo y consumo. La terminación de la autovía del Cantábrico tiene unos plazos establecidos y todo indica que en poco tiempo estará totalmente acabada. La autovía no puede ser objeto de discusión en la cumbre, así que cualquier referencia a ella será un puro adorno.

El AVE tiene distinto trazado para Galicia y Asturias, de modo que cada comunidad tendrá su propia problemática. Queda por considerar otra infraestructura, que es el Transcantábrico, sacado de la chistera por el PP para lavar las manchas de chapapote. A los socialistas gallegos y asturianos no les gusta el AVE por la cornisa Cantábrica, por el impacto ambiental que producirá y por las complicaciones logísticas que acarrearía al tener que organizar líneas de distribución de viajeros desde la parada en el centro de la región a las alas. El impacto ambiental es indiscutible, pero también lo produce la autovía del Cantábrico en toda la costa asturiana y nadie dice nada. El siglo XXI será la centuria del avión, el AVE y la recuperación del cabotaje. Hay que meditar bien las prioridades y los vetos.