Los principales representantes de los sectores agrícola y ganadero han hecho su propia carta a los Reyes Magos. Sus deseos son dispares y complicados, pero como se suele decir, por pedir que no quede.
El coordinador nacional del sindicato agrario Unió de Pagesos (UP), Joan Caball, le pide a la administración "el desarrollo del Pla de Desenvolupament Rural", que persigue mejorar la competitividad de las producciones agroalimentarias y conseguir una producción sana y de calidad. Por otro lado, dentro del mismo sindicato UP, Caball quiere realizar "una mayor apuesta hacia el Contracte Global d´Explotació".
El nuevo conseller de agricultura, Joaquim Llena, tiene muchos planes para este 2007 que se avecina.
Llena señala que "con el cambio de nombre de la conselleria - que ha pasado a llamarse Departament d´Agricultura, Alimentació i Acció Rural- por primera vez asume las competencias relativas a toda la industria agroalimentaria, tanto de la primera como la de segunda transformación, pasando a gestionar el 18% del PIB catalán". Para el conseller este hecho es muy importante para el futuro. "Hace falta acabar de conectar el producto de la tierra con la mesa", afirma Llena.
Joan Gené, director de la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC), se muestra en la misma línea que Llena. Gené pide "más ayudas para la agroindustria, porque es el motor que debe mover la agricultura y la ganadería catalanas". Por otro lado, el director de la FCAC afirma que "nos gustaría comenzar el año con una buena ayuda en el IRPF".
La lista de deseos para los Reyes Magos también se acuerda de Bruselas. En el próximo año se retomarán las negociaciones de la Organización Común de Mercado del vino y de las frutas y hortalizas, cuyas resoluciones marcarán el futuro de estos sectores tan estratégicos para Catalunya. La OCM del vino debe mejorar la competitividad del sector en los mercados internacionales, pero la propuesta oficial presentada el pasado mes de junio no ha gustado nada. La Comisión Europea dio a conocer su intención de eliminar 400.000 hectáreas de viñedo, de las que la mitad corresponderían a España, durante un período de cinco años. Además, también propuso la supresión de la destilación de crisis. El sector pide poder salir airoso de las reformas y que finalmente no se acaben aplicando las medidas. Entre los planes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para el año que comienza está trabajar en el plan de acción para la agricultura ecológica 2007-2010, un sector que está en plena expansión y que la administración quiere impulsar y regular. Por otro lado, el ministerio tiene previsto aprobar el Real Decreto para los productos del cerdo ibérico, sin duda alguna, uno de los productos estrella de España. Asimismo, también quiere realizar un estudio sobre el aceite de oliva y cómo utilizarlo correctamente.
A pesar de la trascendencia de todos estos deseos, por encima de todo, al nuevo año le piden una climatología más benigna. Que finalice la sequía, que no llueva torrencialmente y que no caiga granizo. Es mucho querer, pero por pedir que no quede.

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