La explosión del coche bomba en la T4 no va a abortar definitivamente el proceso de negociación con ETA, pero sí lo va a complicar todavía mucho más. Para empezar, será muy difícil que Batasuna pueda presentarse a las próximas elecciones municipales como querían los responsables de la izquierda abertzale y el Gobierno parecía dispuesto a transigir. De la misma manera, parece impensable que el Ejecutivo de Zapatero haga ahora los gestos - traslado de presos, mesa de partidos con Batasuna- que no ha hecho en los últimos meses sin muertos sobre la mesa. Es tiempo de esperar.
Azuzado por la presión del PPy las asociaciones de víctimas, e instalado ya en un periodo preelectoral, Zapatero difícilmente moverá piezas en la dirección que le gustaría al entorno etarra. Son ellos los que tienen en su mano hacer gestos para compensar el tremendo daño causado. Si sigue la violencia callejera, continúan las extorsiones a empresarios y persisten en la colocación de coches bombas - aunque no haya víctimas-, el denominado proceso de paz sí que estará absolutamente muerto. Fiel a su estrategia de estos últimos meses, el Gobierno de Zapatero no puede finiquitarlo aún. Debe mantenerse a la espera y sin ninguna concesión.
Zapatero ha ido todo lo lejos que ha podido a nivel declarativo, como cuando admitió el derecho del pueblo vasco a escoger libremente su futuro, cuando ha criticado las actuaciones judiciales contra ETA o ha insinuado la legalización de Batasuna. Desde el mundo abertzale se le ha criticado precisamente por eso: por basarse sólo en meras declaraciones y no tomar ninguna decisión inequívoca como el acercamiento de los presos vascos. Pero está claro que ante la respuesta salvaje de los terroristas se ha demostrado que toda prudencia era poca. ¿Que dirían ahora los dirigentes del PP si se hubiera otorgado alguna concesión a los etarras? ¿Alguien tiene la certeza de que ETA no habría puesto un coche bomba si Zapatero hubiera sido, por decirlo así, más generoso?
La gran fuerza moral que tiene Zapatero es ésa: que ha llegado hasta aquí dando una oportunidad extraordinaria al mundo de ETA para que se rinda de una vez por todas y deje el protagonismo a los políticos.
Otra cosa muy diferente es su pésima política informativa. Hace ya semanas que se conocía que ETA preparaba un atentado de estas características. Las fuerzas antiterroristas sólo tenían la duda de si el coche bomba estallaría en Madrid o en Navarra. El ex diputado de HB Txema Montero lo había advertido en público. El propio dirigente socialista Juan Ramón Jauregui lo recordó 48 horas antes de la explosión. ¿Cómo es posible entonces que se diga desde el Gobierno que no esperaban una reacción así? Estaba cantado que ETA forzaría la máquina aunque seguramente no contaba con dos muertes. Pero como muy bien ha recordado el admirado Florencio Domínguez en estas mismas páginas, sólo el azar ha evitado que no hubiera víctimas en estos últimos meses.
En este punto, cabe recordar que el PP perdió las elecciones el 14-M por lo mal que administró un atentado terrorista. Que tome buena nota el PSOE porque ahora le puede suceder exactamente lo mismo.
SMS contra Duran Ya se sabe que los aparatos de los partidos no dejan escapar las oportunidades que les brindan las secciones de cartas en los diarios o las llamadas a los programas de radio para vender su ideología. Lo que no es tan normal es que se descubra. El pasado jueves una activista de CDC empezó a enviar SMS a cuadros de su partido para que intervinieran en la consulta que hacía el programa El món a Rac 1 y votaran no a la pregunta de si CiU debería tener ministros. La idea era que se impusieran las tesis contrarias a las que defendía Duran. La convergente envió tantos mensajes desde su teléfono corporativo que alguno fue a parar a los propios dirigentes de Unió.
Una locutora para el Govern Montilla se ha ahorrado el sueldo de portavoz del Govern durante su primer mes de mandato. En las cinco conferencias de prensa realizadas se han alternado los consellers Carod, Baltasar, Tresserras, Nadal y el propio Montilla, para dar cuenta de los acuerdos del Govern. Sin embargo, esta fórmula no durará mucho más. El Govern busca una periodista de reconocido prestigio para que sea la voz del Ejecutivo, algo similar a lo que fue Eduardo Sotillos en su día.
Macià Alavedra estrena libro Entre la vida y la política será el titulo del libro de memorias que Macià Alavedra ha ultimado y que se pondrá a la venta a finales de este mes. El autor es el periodista Enric Vila.

Con sinceridad, y por insistir en la recomendación sobre cómo "no más "administrar mal... un atentado terrorista": si ETA hubiese puesto esa bomba en El Prat (porque aquel acuerdo -ya nunca más puesto en jaques- para 'excluir en su acción armada sólo una parte del Estat Español...' no se refiriera a este País Catalá donde más le/escribimos LaVanguardia), ¿acaso sería imaginable titular igual que "es hora de esperar"? ¡De sabios es rectificar cuanto antes!
Claro lo tiene quien sí está -por ETA- en punto de mira ya: "ha roto la tregua... se ha saltado todos los límites tolerables para seguir adelante con una política gubernamental que pretenda el final dialogado. Presidente, usted optó por explorar una vía diferente a la contemplada en el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo; más allá de la opinión que esa opción nos pueda merecer, estaba usted en su derecho y tenía toda la legitimidad para hacerlo. Pero resulta evidente que sustituir al socio de la firmeza por un acuerdo con aquéllos que nunca quisieron la derrota de ETA -que siempre quisieron negociar con ella cuando mataba y cuando no- no ha dado los resultados que usted apetecía. Presidente, esa opción política ya fracasó. Ha de sustituir sin demora la política del 'diálogo con' por la de una 'derrota de'..." [http://www.lacoctelera.com/reggio/post/2007/01/02/los-limites-se-...]