Luanda se convirtió ayer de forma oficial en el duodécimo socio del cártel. La dependencia de Estados Unidos de la OPEP subirá hasta un máximo desde 1992.

La dependencia de España de las importaciones de crudo desde la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aumentará hasta casi el 55% con la entrada oficial, ayer, de Angola en el cártel. Se trata del nivel más alto desde el año 2000.

Según los últimos datos disponibles de la Agencia Internacional de la Energía, España importa alrededor del 51% del crudo que consume de los actuales once miembros de la OPEP, pero con la llegada de Angola esa cifra subirá hasta casi el 55%.

El impacto de la expansión de la OPEP, que con la adhesión de Angola controlará el 43% de la producción mundial de petróleo y más de dos tercios de las exportaciones de crudo, también se dejará sentir en otros países industrializados.

La dependencia de los países más ricos de las importaciones de crudo de la OPEP aumentará hasta el 54% del total –el nivel más alto en cinco años–.

En Estados Unidos, que compra casi la mitad de crudo que produce Angola, el impacto será especialmente significativo. Su dependencia de la OPEP se disparará hasta el nivel más alto desde 1992, con una cuota de sus importaciones del 52,3%.

El incremento se produce justo cuando el presidente de EEUU, George W. Bush, ha declarado que tratará de “romper la adicción” de su país al petróleo extranjero.

Aunque el petróleo es un bien fungible y, por tanto, poco importa su procedencia, el nivel de dependencia de la OPEP tiene una gran carga política desde el embargo petrolero árabe de 1973.

Abastecimiento

Por entonces, la dependencia era casi total del crudo del cártel –la de España se situaba en el 94% en 1978– y los países ricos han tratado por todos los medios de diversificar sus fuentes de abastecimiento.

Angola presentó su petición de entrada en la OPEP el pasado diciembre, y el cártel la aprobó de inmediato, con efecto a partir del 1 de enero de 2007.

La adhesión –la primera del cártel en 32 años– refleja, según Luanda, “el creciente papel del país en el mercado petrolero a nivel mundial”. Para la OPEP, su entrada le asegura un mayor control sobre el crecimiento mundial de la producción de crudo.

El ingreso ha chocado con una fuerte oposición exterior, ya que perjudica a los dos principales clientes de la OPEP: EEUU, cuyas petroleras exploran en Angola, y compra el 40% de la producción de crudo del país, y China, que recientemente ha invertido en exploración allí y compra un 35% del bombeo angoleño.

Según las previsiones internas del cártel, Angola será el país del mundo en el que más aumentará la extracción de petróleo hasta 2010, por delante de Rusia, Brasil, Azerbaiyán, Canadá, Sudán, Kazajstán.

“Cuando uno piensa en la producción futura de crudo fuera de la OPEP el primer nombre que surge es Angola”, dice David Fyfe, experto de la Agencia Internacional de la Energía.

No siempre fue así. Aunque el comercio de crudo está documentado en fechas tan lejanas como 1767, cuando la por entonces colonia portuguesa envió 49 barriles de crudo a Lisboa, no fue hasta 1980 cuando la industria comenzó a despegar, con el desarrollo de los yacimientos en el enclave de Cabinda y en las aguas más próximas a la costa.

Auge desde 2001

El verdadero auge, no obstante, arrancó en 2001, con la entrada en producción del yacimiento Girasol –operado por la francesa Total–, el primero de los situados en las aguas profundas –entre 500 y 2.000 metros de profundidad– que rodean al país.

Desde entonces, Angola se ha convertido en sinónimo de crecimiento de la producción mundial de petróleo. En los últimos días, ese liderazgo se ha reconfirmado, con la entrada en funcionamiento del gigantesco yacimiento Dalia –también operado por Total– con 240.000 barriles diarios (b/d).

La producción angoleña se ha cuadriplicado en las dos últimas décadas, hasta alcanzar en 2006 los 1,45 millones de barriles diarios (mb/d). Este año, la Agencia Internacional de la Energía estima el bombeo subirá otro 15%, hasta 1,7 mb/d, y llegará a los 2,5 mb/d en 2011. De cumplirse esos pronósticos, Angola alcanzará a principios de la próxima década una producción similar a la que actualmente posee Kuwait. Para 2012, no obstante, los mayores descubrimientos estarán en producción, lo que limitará el crecimiento futuro.

La OPEP, fundada en 1960, llegó a contar con 13 miembros en los ochenta, pero las deserciones de Ecuador y Gabón –en 1992 y 1994, respectivamente– redujo su integrantes a 11 países en los noventa. Estos son Arabia Saudí, Irán, Irak, Venezuela, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Libia, Argelia, Nigeria e Indonesia.