La Coctelera

Categoría: El Blog de Juan Vega

La increible farsa triangular, Madrid, Cantabria, Asturias, del llamado “AVE del Cantábrico”, de Juan Vega en su Weblog

El cuatro de marzo del año que termina, la patronal asturiana de la construcción, encabezada por Serafín Abilio Martínez, le hacía un “trabajito” al gobierno asturiano, y comenzaba la operación para desactivar el proyecto de AVE del Cantábrico, con una información que, como casi siempre ocurre en estos casos, publicaba en exclusiva el diario La Nueva España:

“la poderosa patronal asturiana de la construcción apuesta por abandonar la construcción de un tren de Alta Velocidad (AVE) en el Cantábrico y en su lugar transformar el ferrocarril de vía estrecha (Feve) en un tren rápido de velocidad alta. Esta apuesta supondría una importante reducción de costes que permitiría invertir en otras «prioridades», fundamentalmente fortalecer la industria regional, y en concreto el metal, para evitar una crisis cuando acabe el boom de la obra pública y la construcción de viviendas”.

Sin embargo aparece un problema que no estaba previsto: José Luis Rodríguez Zapatero pactó el gobierno de Cantabria con Miguel Ángel Revilla, a cambio de unir Santader con Bilbao, mediante una línea de AVE. Ese acuerdo es muy duro para Asturias, por muchos detractores que haya de las líneas de AVE por cuestiones paisajísticas y ecológicas, pues se trata ni más ni menos de la conexión “con Europa” de la que siempre tiraron los socialistas, como argumento para oponerse al AVE con la meseta, desde los tiempos de Pedro de Silva. Lo contaba así La Nueva España el 22 de junio:

Los socialistas asturianos nunca han considerado prioritario el AVE del Cantábrico, un proyecto incluido por el Gobierno del PP en el «plan Galicia», diseñado para compensar los daños causados por el «Prestige». El proyecto ferroviario ha vuelto a adquirir protagonismo por obra y gracia del pacto de gobierno entre el PSOE cántabro y el Partido Regionalista de Cantabria. Zapatero ha contribuido al pacto con compromisos sobre la Alta Velocidad ferroviaria, y por partida doble. Por un lado, se compromete a que se pueda ir en AVE de Madrid a Santander en «2012 o 2014» y, por otro lado, impulsará de nuevo el olvidado AVE del Cantábrico con la licitación, antes de que termine el año, del estudio informativo de un tramo entre Santander y Bilbao.

El 7 de noviembre, por fin, y a pesar del acuerdo cántabro, el PSOE anunció oficialmente su intención de renunciar a este proyecto, en la presentación de la precampaña a las generales. Le tocó la faena a Jesús Gutiérrez:

La Federación Socialista Asturiana (FSA) se distanció ayer por completo del proyecto del AVE del Cantábrico. Jesús Gutiérrez, secretario de organización de la FSA, aseguró que no existe demanda social ni razones económicas que justifiquen la obra. El AVE del Cantábrico jamás entusiasmó a los socialistas asturianos. Ya en otras ocasiones manifestaron sus reparos al proyecto. Pero nunca los expresaron de forma tan rotunda como la planteada ayer por Gutiérrez. El secretario de organización de los socialistas hizo sus declaraciones al hilo de la presentación de la precampaña de las elecciones generales.

Las repercusiones del anuncio de los socialistas, crearon un cierto vaivén de declaraciones contradictorias, que demuestran la total falta de seriedad de los interlocutores en liza, a partir de la respuesta lanzada por el portavoz de la oposición Ovidio Sánchez, que declaró que la postura del PSOE sobre el AVE del Cantábrico es “el colmo del disparate”

Algunos titulares del momento:

9-11

El presidente del PP de Cantabria reprochó al gobierno del PRC-PSOE que no haya liderado una postura unificada en el proyecto de AVE cantábrico

El PSOE rectifica, y ahora Javier Fernández dice que no es que se opongan al AVE cantábrico, sino que “rechazan el trazado que se propone”

El Gobierno de Cantabria proclama, dentro de la polémica del AVE cantábrico, que Santander será “la capital del norte más cercana a Madrid”

10-11

La ‘rectificación’ de la FSA, disconforme con una raya en un mapa que no representa nada

20-11

Migoya se muestra dispuesta a estudiar un “nuevo trazado del AVE del Cantábrico”, a sabiendas de que no hay ninguno

Remataba la faena el PSOE de Navia unas semanas después, para volver a llevar el asunto al terreno marcado por la FSA. Navia lideró una iniciativa de los socialistas de la zona -canalizada a través de un concejal de IU que se prestó al juego, para oponerse al proyecto, y consolidar así la operación iniciada por Jesús Gutiérrez:

Navia rechaza el AVE del Cantábrico. Sin entrar a valorar la posibilidad de que el futuro trazado se aleje de la rasa costera occidental, el alcalde naviego, el socialista Ignacio García Palacios, quiere evitar que el litoral de la comarca se vea más perjudicado por una obra «innecesaria». El PSOE naviego apoyó el lunes una moción contra el AVE que presentó su socio de gobierno, IU. Mientras, Castropol también se muestra en contra del eje ferroviario, y Valdés espera para hablar.

Sin embargo, la actitud de los socialistas de Asturias, creaba problemas graves a los gallegos, puesto que para los cántabros el proyecto ya había cobrado vida propia:

Sin pasar por Asturias, no se podrá hablar con propiedad de AVE del Cantábrico. Pero ésa será la situación que se dará si se cumplen los deseos de los socialistas en cada comunidad. En Galicia, reclaman la obra. En Cantabria, demandan -al igual que el presidente autonómico, el regionalista Miguel Ángel Revilla- la conexión con Bilbao. En el País Vasco, apoyan la construcción de la «Y» ferroviaria. Sólo el PSOE asturiano se ha desmarcado.

Se acercaba la situación a la que hemos llegado ahora, con la adjudicación de una obra que nos margina claramente, y especialmente a los ciudadanos del Oriente de Asturias, que se ven instalados de este lado de las fronteras del desarrollo. Antonio Trevín, representante de Zapatero, pero sobre todo administrador de la bolsa de votos socialistas del Oriente de Asturias, se curaba en salud, con unas declaraciones con las que contradecía las posiciones del Gobierno de Vicente Álvarez Areces y la FSA, manifestándose partidario de la construcción del dichoso AVE del Cantábrico, para así facilitar la situación que estaba a punto de crearse con la adjudicación del estudio informativo para el AVE entre Santander y Bilbao, marginando a Asturias, en el caso de que se les escapase el control sobre los medios de comunicación, y la noticia llegase a publicarse en Asturias, como efectivamente sucedió.

En El Comentario TV nos enteramos al día siguiente de que la noticia se publicase en Cantabria, gracias a un chivatazo que nos alertó sobre su divulgación en El Diario Montañés. Al día siguiente la recogía La Nueva España en solitario. El lider del PP cántabro Joaquín Martínez Sieso intenta hacer de menos la noticia, diciendo que en realidad ese estudio ya estaba adjudicado, y aparecen nuevas informaciones contradictorias en Cantabria, que hablan de se trata de un nuevo estudio, que anula las previsiones de Francisco Álvarez-Cascos que según dicen ahora los medios gubernamentales cántabros, privilegiaba a Asturias, en los proyectos del Ministerio.

La realidad es que, como ocurre con el supuesto AVE de la meseta, que han conseguido meternos un “Patito” por las vías de siempre haciéndonos creer que con eso todo ha cambiado, en el caso del AVE Cantábrico también parece que van a lograr que no entendamos nada.

Conviene añadir que parecen contar con la inestimable ayuda de la oposición, que por lo que vemos, sigue, como casi siempre, dedicada en exclusiva a sus labores del hogar.

Enlace

La Camocha cierra el Día de los Inocentes, de Juan Vega en su Blog y en el Editotial de El omentario

28/12/2007 - 10:52 h

Reconozco que cuando el jurado popular emitió su sentencia sobre el llamado Caso Campelo, no pude dejar de experimentar una corriente de simpatía hacia los hombres y mujeres que tomaron aquella histórica decisión, que en síntesis, era un mensaje como éste: ¿creéis vosotros, los que mandáis, los que tenéis poder, los que realmente tomáis aquí las decisiones, que vamos a cargar nosotros con la responsabilidad de condenar al último escalón de un sistema, para que todos os quedéis contentinos, mientras nosotros nos vamos para casa con la sensación de haber cometido la mayor de las injusticias?

La mayor de las injusticias es la justicia parcial, que se abate sobre un eslabón de la cadena, el más débil, el que se queda sólo ante el peligro, cuando los verdaderos responsables de una gamberrada como la que se organizó en Langreo con la gran superficie que se pretendía instalar en los terrenos de Duro Felguera en Sama, se las apañaron para irse de rositas, dejándole a Laudelino Campelo todo el marrón, para que se lo comiese él solo, después de haber organizado una de las más espectaculares comedias de enredo de nuestra historia reciente.

La ciudadanía conoce perfectamente lo que ocurre en Asturias, pero su margen de maniobra es prácticamente nulo, porque nuestra democracia está tocada muy seriamente, por un problema de difícil solución, como es la inexistencia de medios de comunicación libres, independientes de las grandes sumas que el Gobierno destina a convencernos de que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Los partidos políticos están cerrados, bloqueados, y su organización es antidemocrática, puesto que a su tradicional endogamia, unen la capacidad para echar de su seno, impunemente, a los discrepantes, por el mero hecho de discrepar.

La expulsión en masa de la organización de Oviedo de Izquierda Unida, cuyo abogado sostuvo en sede judicial que la democracia interna y la libertad de expresión de los partidos políticos, está suspendida porque ellos así lo han decidido, contraviniendo los fundamentos de la Constitución, fue bendecida por una sentencia, que después se ha visto contradicha por la Audiencia, en un caso diferente, el de Susana Pérez-Alonso, que consiguió que la magistratura asturiana recordase a nuestros gobernantes, que si en los partidos no hay democracia, nuestro sistema de opinión pública se derrumba, porque precisamente los partidos son el cauce en el que ésta se forma, como mecanismo de participación en las decisiones.

Y en Asturias, el sistema de opinión pública está derrumbado. No existe tal cosa. No hay líderes de opinión que se manifiesten. No hay intelectuales que firmen manifiestos, salvo los que se publican para impulsar negocios, como el que en su día lanzaron los miembros de la Plataforma por un Hospital Necesario, para hacer posible el "pelotazo del HUCA". No hay Universidad. No hay columnistas de opinión. No hay nada. Estamos en un auténtico desierto moral. Las subenciones han acabado con nosotros, con nuestro inconformismo. Somos conformistas, estamos adocenanos e integrados en un sistema extraordinariamente corrupto.

La sentencia del Caso Campelo no tuvo ningún efecto en la sociedad asturiana. A Campelo, sus amigos le dieron un homenaje en el Restaurante Las Nieves de La Felguera, y los que quisieron tapar sus propias responsabilidades, clavando su cabeza en una pica, experimentaron un leve contratiempo. Campelo se calló. Susana Pérez-Alonso, expulsada del Partido Socialista por opinar, no se calla, pero da igual lo que diga. Aunque los jueces hayan dejado establecido en su sentencia, que sin democracia dentro de los partidos no hay democracia tampoco en la sociedad, los expulsados de IU siguen expulsados y los expulsados del PSOE también.

Más silencio.

Es lo mismo que ocurre con el caso La Camocha, que se cierra el Día de los Inocentes del año 2007, a punto de concluir. La prensa informa de la liquidación de la sociedad, a cargo del Consejo de Administración, que toma la decisión de hacer desaparecer una empresa que desaparece del mapa, dejando a la hacienda pública el mismo pufo que tenía cuando la explotación se segregó de la Minero Siderúrgica de Ponferrada, en una de las operaciones más tortuosas de nuestra historia reciente.

En 1991 la Minero se quitaba de encima las deudas con hacienda dejándoselas a La Camocha, Victorino Alonso se quedaba con la Minero, y Cajastur y Cajaespaña se merendaban también sus deudas, gracias a la oportuna condonación firmada por Vicente Álvarez Areces, entonces presidente en funciones de la caja asturiana, y por Ángel Villalba, a la sazón presidente de la caja leonesa, y hoy secretario general de los socialistas castellano-leoneses.

La Camocha arrastró tranquilamente su deuda con la administración a lo largo de quince años, mientras se dedicaba a beneficiar tranquilamente la mina de El Musel y explotaciones a cielo abierto como la de Quirós, que dejó una profunda huella abierta en el paisaje del hoy Parque Natural de las Ubiñas, vendiendo el carbón de las minas marítimas y paisajísticas, como si hubiera sido extraido de las entrañas de la tierra, a precio de carbón de interior. El fraude del carbón y de la dinamita se convirtieron en norma, y mientras se quemaba en las térmicas el mineral del engaño, Hacienda no cobraba, el monte se arrasaba, los barcos llegaban a la vista de todo el mundo y en Hunosa se incineraban cifras de vértigo de los presupuestos generales.

¿Dónde están las inmensas fortunas que se amasaron durante todos estos años? ¿Qué dijo a todo esto la voz de la conciencia sindical de la minería asturiana? ¿Qué fue de los otrora enérgicos mineros que aún hoy en día siguen viviendo, en sus organizaciones sindicales, del culto a los mitos de 1934, los titanes que surgieron de las entrañas de la tierra para tomar el cielo por asalto y toda esa retórica seudorrevolucionaria, de la que tanto nos gusta presumir, entre culín y culín, mientras Asturias se hunde en un abismo de corrupción?

A la vista está. El Gobierno de Asturias está concluyendo su plan industrial, consistente en liquidar todo el empleo que tradicionalmente vivió de la minería, para construir una peligrosísima regasificadora en Gijón, conectarle una red de calentadores automáticos para generar energía y mucha, muchísima contaminación, calentar la atmósfera al máximo, generalizar las enfermedades relacionadas con la polución, destruir el paisaje a base de gasoductos y gigantescas líneas de alta tensión, coger el resultado de todo el dinero malversado de las ayudas públicas, el fraude y los fondos europeos, y salir corriendo hacia los paraísos fiscales, dejándonos aquí el desastre paisajístico, económico y social, fabricado por esta generación de mangantes que ha tomado el poder, y que además se burlan de la democracia y de las instituciones, pues nada de todo este atroz final de la tragicomedia de Asturias, ha sido jamás consultado con una ciudadanía, que calla y otorga, inconsciente -esta inconsciencia es muy relativa, tiene mucho de ¡carpe diem!- de las consecuencias que todo esto está teniendo y tendrá, para nuestros hijos, que como nuestros abuelos, sólo tienen una solución: largarse de lo que fue un paraíso que dejamos convertido en un infierno.

Enlaces para el recuerdo, sobre el final de La Camocha

Este Editorial se publica también en El Blog de Juan Vega

Enlaces

¿Alguien está pensando realmente en el futuro del transporte ferroviario en Asturias? ¡Pues que explique los proyectos!, de Juan Vega en su Weblog

El “Patito” no logró la cacareada expectativa de los 250 km/h entre Valladolid y Madrid, para quedarse en 200, que es la velocidad convencional a la que circulan los trenes en Europa desde hace ya más años de los que podemos recordar los ciudadanos entrados en años.

Lo cuenta La Nueva España en crónica de Javier Morán, el único periodista asturiano que entiende un poco de ferrocarriles y que, me consta, le hubiera gustado ser un poco más explícito en esta historia, en la que al final la verdad resplandecerá con toda su crudeza. Añade este escritor de periódicos, que se espera que en breve se puedan normalizar las cosas y que se alcancen esos 250 km/h en el trazado de alta velocidad del Guadarrama, que los AVE de las líneas troncales, los de la primera división ferroviaria, recorrerán a 300 km/h.

Javier Morán se tomó la molestia de viajar en los nuevos Talgo Bombardier de la serie 130, dotados con la capacidad de variar el ancho, según las necesidades que marcan nuestras infraestructuras ferroviarias, y lo cuenta en un artículo titulado “Asturias-Madrid, un tren de dos velocidades”, en un viaje en el que este contumaz cronista de la actualidad, fue a comprobar que el viaje de Madrid a Asturias no va a bajar de momento de las cinco horas y media, lo que según sus cálculos, y con las cosas tal y como están previstas, de acuerdo con lo que intenta explicar en otro artículo de opinión titulado “Novedades ferroviarias”, hace imposible que los asturianos podamos tardar menos de tres horas en hacer este viaje, antes del año 2013, suponiendo que las cosas vayan como tienen que ir.

Esas son las previsiones que hace Javier Morán -las que se pueden hacer-, con los pocos documentos y datos que hay en la mano. Pero es que aquí hay mucha tela que cortar, y nosotros intentamos cortarla sin ayuda de nadie, pues nunca hubo tanto misterio en asunto tan esencial para el futuro de una comunidad, y que tan poco parece importar, como es el futuro de las comunicaciones ferroviarias de pasajeros y mercancías, para un territorio apartado, cuya ciudadanía tiene, en principio, buenos motivos para interesarse por estas cuestiones.

Quienes toman las decisiones, han establecido que nos quedamos en la segunda velocidad ferroviaria, con un ferrocarril de altas prestaciones, que tiene como misión adaptar su sistema de rodadura al avance de las obras, a lo largo de los años, para poder ir asimilando de una manera práctica los nuevos tramos de ancho internacional que vayan entrando en servicio, entre Valladolid y Gijón, a medida que se vayan concluyendo las obras previstas y según éstas se vayan ejecutando. Esto es lo único que parece estar decidido.

Pero, ¿cuáles son esos tramos? ¿A qué se debe la tremenda opacidad con la que se administra la información sobre estos proyectos, así como la falta de debate y la inexistencia de cuestiones planteadas por la oposición?

El tiempo me ha descubierto la razón, que no es otra que la pura improvisación de las decisiones y las soluciones, entregadas en manos de los técnicos del Adif que van saliendo como pueden, puesto que es evidente que ningún político dirige este proceso con el futuro de Asturias en la cabeza, desde que el nuevo PEIT puesto en marcha en el año 2004, que establecía este modelo de trazados mixtos para pasajeros y mercancías –porque ésa es la clave, la compatibilidad de mercancías y pasajeros-, dejó claro que entre Asturias y Valladolid no podría haber un trazado de ancho europeo, por mucho que aquí se diga lo contrario, mientras en España, las compañías de transporte ferroviario de mercancías, ya crecientemente en manos privadas, no dispongan de vehículos apropiados para ese ancho.

Salvo que después de haberse impuesto esta solución, para compatibilizar mercancías y pasajeros, se renuncie al tráfico de mercancías, cosa que no sólo no es razonable, sino inimaginable.

Se supone que las obras de los túneles de Pajares, así como su salida hasta La Robla, están previstos para el ancho internacional, aunque ya desde Lena hasta Gijón, no está nada claro si se avanza hacia un nuevo trazado o no. Y se insiste en La Robla, porque la mayoría de los trenes de mercancías que hoy circulan, llevan carbón desde El Musel hasta la térmica de Fenosa. ¿Concluyen ahí los proyectos ferroviarios de transporte de mercancías desde el puerto de Gijón? ¿Va a disponer El Musel, o no, de los imprescindibles servicios de transporte de mercancías hacia la Meseta? la incertidumbre es grande, puesto que la desgraciada vocación granelera de nuestro gran puerto, ha mantenido siempre el tráfico de mercancías generales, y especialmente el de contenederes -esencial para el desarrollo del hinterland portuario- en la marginalidad.

Lo único que a mí se me alcanza en esto -y me gustaría ver artículos escritos por expertos en transporte ferroviario que por lo que sea no hablan ni escriben, ni se les ve por parte alguna- es que si se ha tomado la decisión de compatibilizar ambos tipos de transporte, y de hecho así tiene que ser, tal y como están las cosas –porque de lo contrario tendríamos que renunciar definitivamente a trasladar mercancías por ferrocarril a la Meseta; cosa impensable-, el trazado se va a quedar como está, con ligeras reformas, porque lo que nos faltaba ahora es que desaparezca definitivamente la posibilidad del transporte de contenedores desde El Musel hasta el conjunto de la red ferroviaria española, una vez que se produjo, a principios de este año, la eliminación del servicio diario de transporte de este tipo de mercancías desde el puerto, quedando en estos momentos tan sólo los servicios diarios que se realizan desde la terminal que tiene Renfe en Viella, para atender las necesidades de CLAS, la única empresa asturiana que mueve mercancías de esta manera.

Temo que en realidad, si como sugiero, nuestros dirigentes no piensan realmente en el transporte de mercancías por ferrocaril ni en el desarrollo del tráfico de contenedores en el ámbito de influencia de El Musel -gran desgracia para nuestra vida económica-, es porque en realidad están pensando sólo en el pelotazo del Plan del Gas, y todo lo demás, los contenedores, los anchos de las vías y los pasajeros, les trae absolutamente al fresco, y dejan a los políticos de Madrid que vayan tomando esas decisiones, según los técnicos van realizando las propuestas. Por eso nadie habla de este problema que desgraciadamente, como tantas otras cosas que no interesan, es crucial para nuestro futuro.

Enlace

La Nueva España despidió el último expreso de Asturias: ¡ya tenemos AVE!, de Juan Vega en su Blog

Diciembre 22, 2007 – 2:47 pm

Por fin vi el ‘Patito’ en el paso elevado que sale por detrás de la estación de autobuses de Oviedo en dirección norte.

Un Talgo Bombardier, con una cabeza tractora aerodinámica, al principio y al final del convoy.

Es igual que el expreso, pero aerodinámico, y tiene la capacidad de estrechar los ejes de rodadura, al pasar por un ‘intercambiador’, que en unos minutos se lo ensancha y se lo estrecha. ¡Eso es el AVE!

Donde teníamos un expreso, ahora tenemos unos coches más cómodos, con capacidad para adaptarse a las vías de ancho internacional entre Madrid y Valladolid, y acelerar, hasta coger aproximadamente los 240 kilómetros por hora. En el resto del trayecto, desde Madrid hasta Asturias, como siempre, a 120.

¿Qué tiene que ver este timo del ‘Patito’ con la alta velocidad que alcanza los 300? Nada.

¿El hecho de que ya los hayan puesto a circular significa que eso es con lo que nos quedamos, a expensas de lo que se decida en el trazado asturiano de Pola de Lena a Gijón? Y lo que es unmisterio aún mayor, ¿van a construir, o no, con ancho internacional, el trazado de la Variante de Pajares? Lo uno está supeditado a lo otro, porque si en Asturias se mantiene el ancho convencional, Pajares tendrá que adaptarse a esa decisión.

¿Qué es lo que va a condicionar tales decisiones? Sin duda el hecho de que Asturias sea una terminal clave para los nuevos servicios de mercancías, tras la privatización de los mismos, con líneas de carbón de Acciona Rail y de ACS, a las que parece que se va a sumar Mittal.

El ancho internacional y las mercancías son, y parece que van a seguir siendo, por mucho tiempo, incompatibles, pues ninguna compañía española tiene vagones ni cabezas tractoras de ancho variable.

Como señaló el otro día Francisco Álvarez-Cascos en Valladolid, hemos perdido la alta velocidad para siempre.

A mí lo que me molesta de esto es que nos engañen de manera tan descarada, y que se acepte que el nuevo expreso aerodinámico es un tren de alta velocidad, porque aunque evidentemente mejore su comodidad, sigue sin ser competitivo.

¿Compensa este diseño ferroviario, que partió del nuevo PEIT puesto en marcha tras el cambio de gobierno del 2004, la monstruosa inversión de la Variante de Pajares? Es una pregunta como otra cualquiera. Una pregunta que no se formula desde nuestros medios de comunicación, en los que se acepta, así sin más, que en Asturias ya tenemos AVE.

Ellos sabran por qué lo hacen, pero cada día se refuerza más la sensación de que las grandes constructoras y sus intereses volcados en el transporte, asociado al sector energético, tienen mucho que ver con este triste conformismo.

La Nueva España despidió con esta foto, el expreso, en Gijón

Elace

El Musel y el HUCA, dos puertas abiertas a la corrupción, de Juan Vega en su Blog y en el editorial de El Comentario

El Blog de Juan Vega

Diciembre 19, 2007 – 10:40 pm

Impresiona la fotografía publicada por La Nueva España en su edición de papel –en la de Internet no se ve nada, parece una obra del mejor posimpresionismo, digna de un Seurat-, en la que se inmortaliza al grupo principal del consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Gijón, celebrado el martes 18 de diciembre del 2007, dos días antes de que concluyese el período de sesiones del Congreso de los Diputados, el jueves 20, a tres semanas por tanto de que se convoquen, un mes después, en enero, las Elecciones Generales, para el próximo mes de marzo.

Un hito más en la España de los reinos de taifas, pues este organismo portuario, que depende legalmente del Ministerio de Fomento, está controlado de manera indirecta, por la comunidad autónoma Principado de Asturias, cuyo consejero de Infraestructuras, que lo es también del puerto, afirmó en su última comparecencia en la Junta General del Principado, que el Gobierno autonómico no tiene ninguna responsabilidad sobre la gestión de tan extraño ente.

Los representantes del pueblo asturiano no pueden pedir cuentas al Gobierno, en el Parlamento asturiano, porque aunque el ejecutivo nombre directa o indirectamente a la mayoría de los cargos, su gestión no depende de la comunidad autónoma, sino del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Como el Congreso de los Diputados, a todos los efectos, ya está disuelto, quedan unos meses de margen de maniobra, sin que aquí nadie tenga que enseñar un papel.

¡Sursum corda!

Y decimos que impresiona esta fotografía, porque bien se advierte en ella, a qué extremos de degradación ha llegado la vida pública en nuestra bendita tierra, pues ese grupo de diez hombres sin piedad, están ahí por obra y gracia del presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, que es el que de una u otra manera los nombró a todos ellos, para tomar la decisión de tirar al mar los 250 millones de euros de un sobrecoste del que nadie tendrá nunca explicación cabal, mientras se embarca en la loca carrera de conseguir que de ellos, 135, los ponga la Unión Europea otra vez, puesto que el poder continental ya puso 247 en una anterior tacada, y aquí nadie ha demostrado de manera fehaciente la necesidad de poner más dinero por razones que resulten confesables.

En la foto están ni más ni menos que los secretarios generales de los dos sindicatos mayoritarios de Asturias, Antonio Pino y Justo Rodríguez Braga, que junto con el presidente de la patronal, Severino García Vigón, se incorporaron al consejo, el lunes 24 de septiembre, apenas unas semanas antes de que se hiciese público el sobrecoste, en un momento en el que los tres ya estaban negociando con el gobierno que los nombra, las prebendas y las sinecuras que les han de caer, en forma de lluvia de millones, por obra y gracia de los llamados ‘pactos de concertación’, el óbolo de la formación, la lotería de los agentes sociales, a mayor gloria de un sistema orgánico de representación, muy similar al que mantenía Francisco Franco Bahamonde con el Tercio Sindical.

En la imagen a la que nos venimos refiriendo, están también, como no, Fernando Menéndez Rexach y Francisco González Buendía, los dos nombrados por Areces, y detrás, medio camuflados por el paisaje, Francisco Villaverde y Luis Arias de Velasco. El primero, gerente del Serpa, una empresa pública dedicada a chollos de obras del gobierno, fue el promotor de la llegada de Areces a la alcaldía de Gijón, desde la secretaría de la agrupación socialista local, mientras que el segundo consiguió grandiosos resultados en la vida, con su empresa publicitaria -la reina de la contratación con las administraciones arecistas-, que al parecer vendió recientemente, pues entre la Cámara de Comercio, la Feria de Muestras y el puerto, tiene ya demasiadas ocupaciones.

Y con todo y con ello. No hay cuentas que dar en la Junta General del Principado. Como tampoco se van a dar en el Congreso, ¡las cuentas al maestro armero!

El consejero de Salud, Ramón Quirós, hizo estas declaraciones, que reproducimos, a propósito de la otra gran fisura por la que se filtra una buena parte de las aguas residuales de la administración pública asturiana:

«Tendremos un Hospital mejor que el que se proyectó en 2002, que responda a las necesidades de la sanidad asturiana». Ramón Quirós, consejero de Salud, justificó así la iniciativa del anterior equipo, liderado por Rafael Sariego, de solicitar un modificado del plan funcional del futuro Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA),que supondrá un aumento de 14.000 metros cuadrados y un sobrecoste que Quirós no cuantificó porque, según explicó, se negocia actualmente entre la empresa pública Gispasa y la UTE adjudicataria de las obras. El acuerdo se conocerá en «breves semanas», añadió.

Lo mismo que en el caso de El Musel. La administración contrata unas obras fastuosas, se quita de en medio a la dirección de obra, los contratos se disparan, nadie pide responsabilidades a la contrata, se consiguen manos libres con la creación de una empresa instrumental, Gispasa, se da por sentado que los precios se pueden subir a lo loco, y los mismos responsables técnicos tienen un pie en la administración y otro en las empresas contratistas. Juan Navarro Baldeweg y Ángel Fernández Alba, los arquitectos que ganaron el concurso del HUCA, se fueron por donde vinieron, y nadie convocó un concurso para sustituirlos. Desde entonces las obras del hospital son un Juan Palomo en el que los mismos se lo guisan y se lo comen todo. Lo mismo que en El Musel, donde se cesó a la ingeniero Ana Dizy en el mismo comienzo de las obras, y desde entonces, la responsabilidad del proyecto, del modificado, y de todo lo que está sucediendo allí, recae sobre el propio director de la Autoridad Portuaria, José Luis Díaz Rato.

Y personajes como el consejero de Sanidad, Quirós, o el presidente de la Autoridad Portuaria, Menéndez Rexach, declaran públicamente que los precios se “negocian”, cuando todo el mundo sabe que eso es terreno vedado en la administración pública, algo que está prohibido expresa y claramente, pues si una cosa está clara, es que nuestro ordenamiento jurídico establece de manera indiscutible que los contratos han de ser objetivos, tanto en la oferta como en la selección de los contratistas, y pretextos como los empleados para modificar estos contratos, tanto en un caso como en otro, son insostenibles.

¿Por qué prohíbe nuestro ordenamiento jurídico la negociación de contratos de envergadura? La respuesta es obvia: porque la negociación de los contratos, sin concursos, sin subastas, sin procedimientos objetivos, es una vía de agua para la corrupción.

Este artículo se publica también como Editorial de ElComentarioTV

http://juanvega.wordpress.com/

El Musel, ¿por qué nadie le pide al contratista, que cumpla con su contrato?, de Juan Vega en su Blog

Diciembre 14, 2007 – 10:49 am

El ingeniero de caminos, canales y puertos es un profesional acostumbrado a la precisión exacta de sus cálculos, y en eso no puede ir a la zaga del arquitecto, y por mucho que las ciencias se hayan desarrollado “que es una barbaridad”, ni las resistencias de un forjado, ni las calidades de la piedra utilizada en el anclaje de un dique, ni la precisa composición del hormigón, pueden escapar a su precisa valoración, pues las catástrofes que se pueden derivar de un error en los proyectos, tendrían enormes responsabilidades, que están perfectamente delimitadas.

Construir un puerto es el resultado de enormes y complejos cálculos, valoraciones, y minuciosos análisis de los materiales utilizados. Por lo tanto, difícilmente se puede escapar a ningún profesional de esta rama del saber, la determinación exacta de las necesidades de materiales pétreos necesarios para hacer las escolleras, los pedraplenes para los diques, los rellenos y demás suministros.

En el caso de El Musel, el “Proyecto constructivo para la ampliación del Puerto de Gijón”, que es a su vez “Pliego de prescripciones técnicas particulares”, firmado por el ingeniero Lorenzo Quevedo Negrete, y rubricado por el Jefe de la División de Proyectos y Obras, así como por el Jefe del Departamento de Infraestructuras de la Autoridad Portuaria de Gijón, cuya copia de 196 páginas está en nuestra “mesa de redacción”, determina con evidente precisión ‘granulométrica’ los tipos, clases y cantidades de los materiales a utilizar en una obra, en la que prácticamente hay sólo tres cosas esenciales: piedra, hormigón y transporte.

Sin embargo, desde la página 176, a la página 180, de este impresionante proyecto que he tenido el honor de conocer (ver reproducción a pie de página), se incluye un absurdo apartado, titulado “Utilización de canteras”, en el que se contempla expresamente el uso de una explotación de piedra, en las laderas que se descuelgan desde lo alto de la península del Cabo Torres, hasta caer sobre la central térmica de HC Energía instalada en la Ría de Aboño. En ningún sitio se dice que ésa tenga que ser la cantera utilizada -por mucho que la prensa asturiana haya fabricado esta mentira interesada-, al contrario, en el texto del proyecto se dice literalmente: “en el caso de que el adjudicatario de la obra estuviese interesado en utilizar la cantera de Aboño, propiedad de Hidroeléctrica del Cantábrico, S. A., para la extracción de materiales deberá cumplir lo dispuesto en las cláusulas anteriores”. Es decir, de “contrato” nada de nada.

Un párrafo publicado el pasado 26 de noviembre en el diario La Nueva España, nos desvelaba la estructura de la propiedad de esta cantera incluida en el proyecto: “Así, se ofreció a todos los concursantes la cantera de Aboño y se hicieron cálculos con «Perecil 2», también en Carreño. De la cantera de Aboño, propiedad de HC, Sato y de Alfredo Alvarez Suárez del Villar, se esperaba extraer 20 millones de toneladas de material. Por ello, el 26 de julio de 2004 el presidente de la Autoridad Portuaria, Fernando Menéndez Rexach, y Joaquín Coronado, entonces consejero delegado de Hidroeléctrica del Cantábrico, firmaron un acuerdo de intenciones para que el adjudicatario de la ampliación portuaria pudiera explotar la cantera de Aboño”.

El portavoz del PP en el debate producido a raíz de la comparecencia del consejero Franciso Buendía, José Agustín Cuervas-Mons, reveló que uno de los propietarios de esta cantera –al parecer lo es de la mayoría de la superficie beneficiable-, el citado Alfredo Álvarez Suárez del Villar, tuvo tratos para su venta, y nadie se la quiso comprar, ni tan siquiera recibió una oferta en firme.

En La Nueva España publicada este viernes 14, el alcalde de Carreño, Manuel Ángel Riego, revela que la UTE que construye El Musel, nunca preguntó en el ayuntamiento por la cantera conocida como Perecil 2, que es la otra que figura en las declaraciones de los responsables de este monumental desaguisado, como fuente fundamental para la extracción de la piedra, prevista en un principio.

Así pues, las declaraciones del consejero Buendía, confirmadas por el presidente de la Autoridad Portuaria, en la Junta General, echando a ese patético “acuerdo de intenciones” la culpa del incremento del cuarenta por ciento del contrato para construir este puerto, en el que todo estaba milimétricamente previsto según proyecto, y en el que sin duda obrarán los compromisos del adjudicatario para el suministro de los materiales, al coste de tales materiales, es una falsedad clamorosa, pues el contratista no pudo resultar adjudicatario de la obra, sin comprometerse a suministrar la piedra a un determinado precio, puesta en la obra, con los costes de la piedra en la cantera, y su transporte, perfectamente determinados.

Pero esto, que es lo único evidente, no lo discute nadie. Nadie discute la responsabilidad del contratista, de la Unión Temporal de Empresas que resultó adjudicataria, en cuya documentación, para ser más exactos, en la oferta, figurará sin duda qué canteras iba a utilizar, a qué precio iban a proporcionar la piedra esas canteras, y cuánto iban a cobrar los transportistas por acarrearla.

Lo que se discute hoy en Asturias es el IVA, es decir, nada. ¿Por qué nadie hace lo obvio, que es pedirle al contratista que diga por qué pretende cobrar más, si ofreció en firme unas piedras, unas canteras para extraerlas, y unos camiones para transportarlas? Sin duda, porque él, el contratista, respondería explicando qué hizo con el dinero, y eso, amigas y amigos, ¡no debemos saberlo los simples ciudadanos que trabajamos para vivir!

O la Autoridad Portuaria, la consejería de Infraestructuras del Principado y Puertos del Estado mienten, y están autorizando un sobrecoste injustificado, por razones que han de ser investigadas por la Fiscalía Anticorrupción, de manera inmediata, o la contrata se equivocó en sus previsiones –cosa que no es achacable al proyecto, obviamente, pues en él se define todo-, por lo que habría de ser ella, la que cargue con las consecuencias económicas del desaguisado, y no nosotros, los contribuyentes vilmente asaltados en nuestros salarios para sacarnos el dinero para estos atracos. No hay más vueltas que darle al asunto.

El problema es, como digo, que ni la contrata da señales de vida, ni nadie le pregunta nada, y las mentiras de los políticos con autoridad sobre la obra, que encubren esas evidentes responsabilidades de la contrata -responsabilidades no exigidas-, no parecen causar mayor escándalo, ni al sistema judicial, ni a los medios de comunicación, ni a los “intelectuales” de esta comunidad autónoma. Parece que en este caso, se impone el silencio, roto apenas por una estúpida discusión sobre el IVA de la obra.

Sólo cabe preguntarse por los motivos del silencio, y no se me ocurre otro que la propia dimensión del atraco. Más de cuarenta mil millones de pesetas, hurtados de las arcas públicas, con este descaro, por un conspicuo grupo de trileros, bien valen el silencio de unos y de otros, y que nadie le exija cuentas al ejecutor de la obra.

¡Qué aproveche!

El banquete es sin duda espléndido. ¡Menuda panzada! A ver quién le va a pedir, a nuestra ciudadanía, que cumpla sus obligaciones fiscales de manera responsable, con discursos propagandísticos como el de “Hacienda somos todos”. Hacienda son los que se la devoran a la vista de todo el mundo, y los que nada hacen para interrumpir esta bacanal.

A partir de este momento, queda demostrado que en Asturias se puede meter un palo de cuarenta mil millones, sin que nadie mueva una ceja.

Enlace

Santa Eulalia de Abamia: ¡qué bárbaro!, del Editorial en El Comentario

11/12/2007 - 11:25 h

La Asociación Cultural Abamia es un ejemplo a seguir por parte de la ciudadanía, cuando la convicción y el sentido común impulsan el comportamiento de personas cultivadas, en el más noble sentido de la palabra cultura, que al final apela a la voluntad de conocimiento, de analizar las cosas de manera personal e independiente, con un uso razonable de los datos, información suficiente y sensibilidad para la belleza, en la que Asturias es tan generosa –y sus instituciones tan brutales con ella-, tal y como hacen los miembros de esta asociación, en una comarca en la que una larga historia de incomprensiones y arbitrariedades por parte de la Administración, se ejemplifica perfectamente en la persecución contra el ciudadano Maximino Blanco del Dago y sus iniciativas culturales, de la que sin duda es un ejemplo llamativo la terrible historia de su Museo de Cerámica y Relojes “Basilio Sobrecueva”.

El brutal atentado estético perpetrado ahora contra la memoria histórica de los vecinos de Corao, Cangas de Onís, la comarca, y Asturias entera, en el caso de Santa Eulalia de Abamia, que se sienten ofendidos por la alucinante falta de sensibilidad que vienen demostrando históricamente las administraciones, en este territorio simbólico de la Asturias más sagrada, viene a demostrar que lo que ha venido sufriendo a lo largo de los años Maximino del Dago, no era fruto de la casualidad, sino el resultado de una manera de entender las cosas por la clase política, que en Asturias hace incompatible la iniciativa particular, la autonomía de la opinión y la voluntad ciudadana, con la realidad práctica del uso y el abuso de lo público, que es propia de auténticos sátrapas.

Todos se llenan la boca de palabras altisonantes cuando hablan de Covadonga, pero los asturianos no nos ponemos de acuerdo para rodear lo que este enclave significa de un mínimo respeto para aquello en lo que todos podemos estar de acuerdo, como es la significación histórica del pasado altomedieval de Asturias y sus vestigios, de los que tantas muestras hay, no ya en el Real Sitio, sino en la propia Cangas de Onís, donde la Iglesia de la Santa Cruz marca la continuidad entre el pasado remoto que simboliza el espectacular dolmen que marca la transición de la vida religiosa prerromana a la espiritualidad cristiana presente por todas partes en aquel territorio, y que en Santa Eulalia tenía su santuario, que ha sido saqueado en toda regla, con la estúpida revisión de los mitos más queridos de los orígenes del Reino Asturiano, los daños causados al impresionante tejo situado a la vera del templo, y la sedicente restauración del mismo, que produce la hilaridad de propios y extraños.

Maximino del Dago había invertido su vida y su fortuna en la creación de la colección de cerámica, relojes y materiales artísticos generalmente vinculados a la zona, pero también con sentido universal, y cometió, entre otras cosas, el error de demostrar a los políticos asturianos que un ciudadano puede crear un gran museo, como el que él solito creó en Muñigu, para ofrecer a los numerosos visitantes de Covadonga un atractivo de gran calidad para la visita de la zona, y sufrió su castigo. Maximino tuvo que acabar cerrando, porque no sólo nadie le ayudaba en su empeño, sino que se vio acosado con todo tipo de actuaciones administrativas y decisiones políticas, encaminadas a hacer imposible su sueño.

La cosa no paró ahí. Del Dago dio con una impresionante colección de originales del artista y anticuario alemán Roberto Frassinelli, y puso en evidencia el ridículo tratamiento dispensado por la Universidad de Oviedo, su departamento de Arte, y el Principado de Asturias, a este personaje del que se ignoraba todo, y su nueva iniciativa, al adquirir la casa de Frassinelli en Corao para trasladarse allí con su sueño truncado de poner en marcha una iniciativa particular dedicada al fomento de la cultura en la sociedad canguesa, se vio nuevamente acogotada por la respuesta cicatera de los gestores de lo público que ignoraron de manera olímpicamente necia su empeño.

Esa era la realidad de la vida cultural de esta zona, cuando se inició el nuevo culebrón creado por la “restauración” de la arrumbada iglesia de Santa Eulalia de Abamia, declarada monumento nacional en 1962, después de un largo siglo de abandono en el que sufrió de todo, desde que a principios del siglo XX dejó de utilizarse como sede para el culto parroquial, pasando por intentos de desmantelarla para llevar su portada a la Iglesia de la Santa Cruz de Cangas, hasta ahora, momento elegido por la Consejería de Cultura del Principado de Asturias para abatirse sobre este templo con un ataque frontal a su simbolismo, poniendo de manera absurda en duda su legendaria vinculación con la fundación de Pelayo para hacer allí su enterramiento y el de su mujer Gaudiosa, utilizando los estudios realizados sobre las inscripciones existentes en la vieja iglesia, y su reciente datación, como argumento de autoridad para privar estúpidamente a los amantes del templo de su leyenda histórica.

Declaro que no entiendo nada. Que lo que aquí sucede no ocurre en ningún otro lugar del planeta, que no hay manera de luchar contra tanta estulticia. ¿En qué molesta a nuestras autoridades la idea, asentada en siglos de tradición, que asocia el origen de Santa Eulalia de Abamia a las decisiones de Don Pelayo? Me resulta desagradable plantearlo así, pero es que no queda otro camino.

¿Acaso es que la figura de Don Pelayo, con sus aspectos míticos y su perfil histórico, asociada a la batalla de Covadonga, debe ser demolida, en honor, por ejemplo, de la estúpida idea de José Luis Rodríguez Zapatero de crear una “Alianza de Civilizaciones”, porque en un rapto megalomaniaco decidió que él había sido llamado a neutralizar el “choque de las civilizaciones” teorizado por el ensayista conservador Samuel Huntington? ¿Es eso? ¿Se trata de eso? ¿Por eso se abate la administración asturiana sobre Santa Eulalia de Abamia con este estúpido instinto desmitificador, que en lo sentimental intenta destruir la leyenda de la fundación pelagiana, y en lo práctico, mancilla la estética del templo, humilla su nobleza y solemnidad, para convertirlo en una parroquia aldeana carente de gracia, nobleza y solemnidad, ocultando a la vista la belleza de la piedra, para dejar en su lugar una carga que la convierte en una vulgar iglesia, en otra iglesia más, sin gracia ni categoría?

Lo que hicieron en en Abamia no es una restauración, sino un atentado contra la dignidad de un edificio, un envilecimiento flagrante de su aspecto, la incomprensible ocultación de la calidad de sus materiales y su acabado, la introducción de prácticas decorativas ajenas a la realidad histórica, porque estos estucados de colores no se corresponden en absoluto con la tradición, ni restauran nada, porque ni Abamia ni ningún templo asturiano tuvo jamás un estucado de color sobre las viejas piedras, y nada tiene que ver este ridículo “decorativismo” con las prácticas tradicionales a la hora de cargar los edificios, que como mucho se revocaban, en ciertos casos, con una mezcla de cal y arena. La teoría de que los templos medievales se pintaban utiliza una verdad a medias para encubrir una gran mentira.

Cierto es que se encalaron interiores ocultando las pinturas en muchos casos, por razones sanitarias relacionadas con la lucha contra plagas y epidemias, y remontándose a los orígenes, en todo caso, se puede rastrear la práctica de pintar la piedra de los interiores con fines decorativos, pero mal se pueden invocar esas intervenciones como referente, pues en el peor de los casos, esos encalados “sanitarios” destruyeron frescos y pinturas de mérito y singular interés.

En el caso de los exteriores, la pintura de piedras y esculturas se corresponde con el origen de muchos templos, pero se trata de una tradición que en la mayoría de los casos, y aplicando el sentido común –que es lo que hay que aplicar- no resulta razonable intentar recuperar, pues en la mayoría de los casos se expolia, se asalta la memoria colectiva y el gusto por conservar las cosas en un sensato justo medio. Los “técnicos” a los que suelen apelar las administraciones cuando se toman estas decisiones absurdas, pintarían el Partenón de Atenas si les dejasen, y además podrían hacerlo con argumentos históricos, ¿pero les dejarían los atenienses hacerlo?, ¿sería razonable?

Los vecinos y los amantes de Abamia llevan ya mucho tiempo pidiendo que el Principado deje de experimentar con este templo, y han conseguido que se les escuche, con un trabajo modélico, del que sin duda hay muestras llamativas en las páginas Web de la Asociación Abamia, impulsada en gran medida por la personalidad de Francisco José Pantín, o en la página de Pachín, que sin duda serían acreedoras, con motivos reales, a esos risibles premios que otorga el Principado y la Fundación CTIC a páginas sin vida propia, creadas a mayor gloria del poder, pero sin relación con la reivindicación ciudadana de la realidad cotidiana en la que se desenvuelve la vida de la gente.

Este trabajo está también realizado desde la prensa, con artículos aislados de gran calidad, como por ejemplo el publicado en La Nueva España por el abogado Juan Casero, que dio una lección de conocimiento, formación y sensibilidad, a tanto pretencioso indocumentado como circula por la administración asturiana.

Ahora ya hay todo un coro ciudadano clamando contra la barbaridad cometida en Corao, y la administración empieza a recular, y anuncia, por ejemplo, que va a retirar la carga en los contrafuertes, mientras que la Asociación Abamia exige que se retroceda en todo lo actuado, salvo en lo que ya es imposible, como en los daños que se hayan podido causar en el impresionante tejo vinculado a la iglesia, cuyas raíces fueron maltratadas con el trabajo de los dumpers y las zanjas que se ejecutaron con una inconcebible falta de prudencia, achacando la responsabilidad de tantas barbaridades a la contrata que ejecuta las obras, como si éstas no tuvieron director, y éste no tuviese a su vez responsables políticos, echándole la culpa como siempre al “currante”.

¿Qué tiene el Principado contra la historia de Asturias, contra su patrimonio, contra las leyendas de Pelayo y Covadonga? ¿Se trata realmente de lo que apuntamos? ¿Es ideología? Si es así, sólo cabe parafrasear al inolvidable Joaquín Manzanares, cuando con su mezcla de sorna y carácter, con la sonrisa del asturiano consciente que sabe "correr la galga", decía ¡qué bárbaro!

Enlace

Editorial publicado también en El Blog de Juan Vega

La Comisión de Comunicación y la ficción denominada ‘Libertad de Expresión’, de Juan Vega en su Blog

Noviembre 23, 2007 – 2:17 pm

El mundo de la comunicación se enfrenta a una poderosa reconversión Googleque enfrenta dos concepciones de la publicidad.

Una, la que tiene que ver con los costes reales de los servicios, que es la publicidad contemporánea, la que sigue el modelo Google propio de la Web 2.0, algo de lo que todo el mundo habla y pocos saben qué es, aunque si algo está claro, es, lo que no es.

Los anuncios de Google que se ajustan a este molde 2.0, son módulos de programación autónomos, ajenos al servidor en el que se aloja la página que los utiliza, y ellos se ajustan a los contenidos de la página en la que se insertan, adecuando la oferta publicitaria, en todo momento, al contexto en el que se publica.

Si la página habla del paisaje de Llanes, por ejemplo, el anuncio contendrá casas en venta en Llanes. La publicidad y la financión de Internet son el origen de esta revolución tecnológica, que permite imbricar en una mismo espacio, materiales de múltiples servidores, entre los que destacan, por su desarrollo, las posibilidades de insertar vídeos, fotos, audios, mapas, animaciones, diapositivas, presentaciones, documentos, tal y como ha ido haciendo, en sus dos años y medio de existencia, la comunidad de ElComentarioTV, cuya evidente anticipación no será jamás reconocida por por unos gobernantes que han prohibido su entrada en los servidores públicos del Principado de Asturias, mientras premian una página tan primitiva como la de El Comercio de Gijón.

Eso no no extraña. La libertad vive horas bajas, e Internet es un campo de batalla en el que los gobiernos preparan su guerra. Por eso hay que diversificar los dominios. Si nos cierran uno, tenemos otros. Como ocurrió en el Principado, en cuyos servidores sí se puede leer ECTV, pero utilizando la dirección tini.esguay.com.

¿Cuál es la diferencia esencial entre la publicidad con la que todavía asaltan a las empresas los medios convencionales y la que ha lanzado Google al estrellato?

Mientras el anunciante convencional paga porque su anuncioEl Comercio premio Web 2.0 estático se publique, indiferentemente de quien lo pueda leer, el anunciante del modelo Google sólo paga por cada visitante que ha llegado a su página, haciendo click en el anuncio en la página de la que partió. Un anuncio de Google como los que se insertan al pie de Escandalera, en ECTV, es el mismo que el que se inserta en un gran periódico, y además el anunciante paga lo mismo –unos céntimos por cada click- y queda satisfecho, porque hasta el último céntimo que paga revierte en su negocio, lo que no tiene nada que ver con el atraco a mano armada que es la publicidad estática -¿podemos decir analógica, por contraposición a digital?- de los medios convencionales.

La explosión de Google en bolsa, que los analistas (Crédit Suisse) atribuyen a su expectativa de alcanzar los 900 dólares por acción, se debe a sus extraordinarios beneficios publicitarios, que en España se encuentran aún en la prehistoria.

¿A dónde van nuestros prepotentes medios de comunicación, Construyendo Asturiascon sus grandes plantillas y sus elefantiásicas estructuras de empresa, que todavía no se han enterado de que detrás de la publicidad contextual de Google, vienen barriendo los mapas de Google Maps, que se están comiendo toda la información de los anuncios por palabras y ya tienen volcada toda la información tipo ‘páginas amarillas’? Libran todavía por el gran atraso que tenemos en el desarrollo del acceso a Internet, que hace que los anunciantes españoles aún no se hayan dado cuenta de que aquello por lo que pagan 3.000 euros, lo pueden resolver por unos céntimos, abonados por unos ‘clicks’, de lo más eficaz, y en la misma página, puesto que no hay periódico español que no incluya ya los anuncios de Google.

Así las cosas, no es de extrañar que en los medios asturianos se hayan escondido todas las noticias relacionadas con la denuncia de la diputada Noemí Martín, sobre la constitución de la Comisión de Comunicación, presidida por la consejera portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya y en la que participa con un destacado papel su hombre de gabinete, Victor Manuel Suárez Prado, procedente del conglomerado de cooperativas conocido como ‘La Productora’, que tanto tuvo que ver con la ocurrencia promovida para burlar la Ley de Comunicación, que prohibe que las administraciones hagan gamberradas como la edición del libro Construyendo Asturias.

Recientemente, la Stock Imagescoalición electoral Unidá dio a conocer que los juzgados de Oviedo están investigando aquella publicación, y que una empresa de Langreo, Stock Images S. L. era la que había facturado 41.760 euros, la misma cifra que facturó la agencia de publicidad Punto Cero, por 281.100 ejemplares editados en la imprenta Avenida Gráfica, pagados mayoritariamente con publicidad de la empresa pública Sedes, que abonó 146.856 euros de fondos públicos para financiar una actividad electoral ilegal, junto con las principales empresas contratistas de la administración, que ahora se sabe que son responsables de sobrecostes como los del HUCA o los de El Musel, aunque nadie les demande tan responsabilidad.

Para más descaro, este jueves, el propio presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, acaba de otorgar personalmente uno de los Premios Sociedad de la Información, a la empresa Stock Images que está siendo investigada en los juzgados, por las denuncias de Unidá. Los periódicos han hecho caso omiso de las denuncias de la diputada Noemí Martín, que afirmó que poner a Migoya y a Suárez Prado al frente de la Comisión de Comunicación, encargada de perseguir estos abusos, era poner la ‘zorra’ a vigilar el ‘gallinero’. Es normal. ¿Es viable hoy en día la prensa convencional, cuando la publicidad de Google es la opción creciente y más barata, de no ser por la cuantía de los fondos públicos con los que estas empresas cuadran sus balances? ¿Puede decirse, en una situación así, que existe la libertad de expresión? En una situación histórica como la que vivimos, en la que sin esa publicidad periódicos, radios y televisiones estarían en quiebra, los principios constitucionales de libertad son una pura ficción.

Enlace